jueves, febrero 15, 2007
QUIEN DESCONTAMINA COBRA
Como vemos al acuerdo de Kioto se le aplican las mismas reglas económicas que a la economía real actual. Unos estados han decidido reducir sus emisiónes pero se han reservado unas cuotas para repartir entre sus actuales industrias. Y a muchos países que no poseen industrias, se les concede menores derechos y además se les compran, quedando sin la oportunidad de disponer de esas emisiones. Estos postulados económicos son los que debemos de cambiar y para ello nosotros proponemos una Renta Básica con unos postulados acordes a la actual realidad económica y social.
Con la Renta Básica sucede lo mismo, nuestro planteamiento es que todo el mundo cobra y quien consume paga. Actualmente se da la circunstancia que solo paga quien más contribuye al bienestar común mediante su trabajo y no quien más consume y más recursos naturales utiliza. Por ello es necesario una reforma en profundidad que modifique la actual estructura tributaria para que todos juguemos en igualdad de condiciones.
Como ejemplo con el protocolo de KIOTO, no hubiese sido más rentable obligarse a poder contaminar lo mismo que somos capaces de depurar a través de nuestros bosques. Esto obligaría a adquirir y conservar los bosques del planeta a cambio de poder contaminar. Dicho de otra forma como bien argumenta este Ayuntamiento de COCA quien descontamina cobra y si no eres capaz de descontaminar no puedes producir. Pero como siempre es mejor seguir la idea de algún iluminado que consiste en almacenar el C02 bajo tierra, eso si cobrando, para poder provocar una catástrofe medio ambiental en un futuro.
Recortes de Internet sobre el protocolo de Kioto
El Ayuntamiento de Coca, la Asociación de propietarios forestales de Soria (ASFOSO) y la Asociación de propietarios forestales de León (ASFOLE) se han reunido el pasado día 24 con el objetivo de la creación y puesta en marcha de una Plataforma para la compensación de los beneficios ambientales que generan los espacios forestales, bajo el lema: “quien descontamina cobra”. En esta reunión se esbozaron las próximas líneas de trabajo que se van a seguir y se delimitaron los objetivos prioritarios, para lo cual se realizarán los pertinentes estudios jurídicos y técnicos.
El Ayuntamiento de Coca (Segovia) ha anunciado que reclamará al Estado una cantidad económica por el aire que purifican sus pinares, aplicando el principio de "quien limpia, cobra".
Según un acuerdo el Ayuntamiento, si se penaliza la emisión de gases, bajo el principio de que "quien contamina paga", se debe premiar a quien permite la acción contraria, con la aportación que hacen los montes a la mitigación del cambio climático y al calentamiento del planeta.
El Consistorio exige al Estado "las cantidades anuales que proporcionalmente pudieran aplicarse a las toneladas de CO2 que los montes de Coca , por un lado, retienen de la atmósfera y, por otro, emiten como balance positivo en oxígeno".
Coca , en el interior de la comarca natural conocida como Tierra de Pinares, está situada en la horquilla formada por la desembocadura del río Voltoya en el Eresma y cuenta con un cinturón de riberas, a cuyo alrededor se extiende un extenso anillo de pinos que sobrepasa los 20 kilómetros de diámetro.
El Ayuntamiento ha trasladado el acuerdo a la Administración forestal que gestiona montes de utilidad pública de Coca , para que calcule las toneladas reales de CO2, así como la renta anual que va a repercutir sobre su captación.
La multifuncionalidad de los bosques (productores de beneficios económicos, sociales y de ocio y recreo) es cada vez más reconocida y apreciada como garantía de una adecuada calidad de vida para las poblaciones humanas. Los bosques constituyen, en general, las mayores reservas o componentes de la diversidad genética y ningún otro sistema, como los montes y los bosques, proporciona a los seres humanos una mayor variedad de beneficios. Los montes, y en especial los bosques, contribuyen decisivamente a la conservación de los suelos forestales y, por tanto, al control de la erosión. Protegen de las inundaciones a los valles de las cuencas hidrográficas y, por ende, a sus poblaciones, cultivos y comunicaciones. Defienden contra el aterramiento a los embalses, cuya vida útil prolongan.
Por otra parte, los montes arbolados constituyen comunidades de alto nivel biológico. Proporcionan trabajo en zonas de montaña, donde suele haber paro invernal. Aportan también beneficios directos mediante el aprovechamiento de sus producciones. Suministran espacios aptos para su utilización recreativa, incluidas la caza y la pesca, y son fuente de formación cultural y científica.
Con la constitución de la Plataforma: “quien descontamina cobra”, el Ayuntamiento de Coca y las Asociaciones de propietarios forestales de León y Soria (pertenecientes a la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y Léon) pretenden trasladar a administraciones, empresas y sociedad la necesidad de asumir esa postura solidaria y de establecer compromisos prácticos y efectivos que estimulen a los propietarios a la conservación y mantenimiento de sus terrenos forestales.
Una vez constituida formalmente la Plataforma se procederá en los próximos meses a la presentación oficial de la misma ante administraciones, instituciones y empresas con el objeto de recabar su grado de compromiso con respecto a la conservación ambiental.
Recompensa millonaria a quien encuentre la formula magica
.- El propietario de Virgin, el empresario británico Richard Branson, ha ofrecido un premio de 25 millones de dólares a quien idee una fórmula para eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera.
Escoltado por el ex vicepresidente de EEUU Al Gore y otros destacados defensores del medio ambiente, Branson alentó a los "cerebros más brillantes del mundo" a "idear una forma de eliminar al menos el equivalente a 1.000 millones de toneladas de carbono por año, y con un poco de suerte muchas más".
"Tendréis la satisfacción de salvar miles de especies... y posiblemente a la misma humanidad", añadió el propietario de Virgin en una rueda de prensa celebrada en Londres.
El 'Virgin Earth Challenge', que así se llama el galardón, se concederá a la persona o grupo que logre un diseño comercialmente viable que dé como resultado la eliminación de cantidades significativas de gases de efecto invernadero de la atmósfera para lograr la estabilidad del clima en la Tierra.
El ganador tendrá que ser capaz de demostrar además que su diseño no tiene contraindicaciones y que sus efectos benéficos serán de larga duración.
Situación del Actual sistema
Contaminar es casi gratis. La tonelada de dióxido de carbono está a precios de saldo. Ahora mismo resulta casi tan barato hacerse con una como tomarse un buen café. El mercado europeo en el que las industrias que generan CO2 compran y venden derechos de emisión cerró el viernes pasado con una cotización de 1,70 euros por tonelada, un coste irrisorio en comparación con el que alcanzó hace un año: 26,96 euros, un 93,6% menos. El valor del CO2 en bolsa inició un declive imparable en mayo del 2006, cuando la tonelada pasó a costar 16 euros, frente a los 24,95 que costaba en abril. A partir de ahí cayó en picado hasta llegar a fin de año con una cotización de 6,77 euros. El 2007 arrancó también mal para este mercado de emisiones: en enero, la tonelada bajó a 3,88 euros; y en febrero, a 1,72 euros de media. El día 7 de este mes, la bolsa vivió su particular crac, con la cotización de la tonelada por los suelos: 1,20 euros, el precio más bajo registrado desde que entró en funcionamiento este joven mercado, creado en el 2005. ¿Qué está pasando en el comercio de emisiones para que se produzca semejante depreciación de la tonelada de dióxido de carbono? Lo sabe bien Javier Tordable, director general de la bolsa española de CO2. Y lo explica: los países de la Unión Europea fueron excesivamente generosos en las asignaciones de derechos de emisión a sus empresas más contaminantes. En el 2005 concedieron 2.200 millones de toneladas de dióxido de carbo-no, «110 millones más de lo que realmente se necesitaba», y ahora «se están vendiendo ma-sivamente» asegura el experto. Todo ese excedente otorgado a las industrias ha ido a parar al mercado, de ahí que las cotizaciones sean tan bajas. ¿Significa esto que el comercio de CO2 es un fracaso? El director general de la bolsa española subraya que no: «El comercio de emisiones es un éxito, pero las asignaciones fueron excesivas», una tendencia que la Unión Europea corregirá en el próximo plan para el pe-ríodo 2008-2012, en el que será menos generosa. Aunque la tonelada de CO2 está ahora muy barata, Tordable augura que su cotización experimentará un repunte pronto, entre marzo y abril, cuando las eléctricas hagan el balance final de emisiones del 2006 y se vean obligadas a comprar derechos en la bolsa porque han superado las asignaciones otorgadas por los Gobiernos. Las eléctricas, a comprar Esa generosidad en el reparto gratuito de toneladas de CO2 se registra a nivel europeo y entre todos los sectores industriales afectados por las restricciones de Kioto. Pero si se aplica la lupa a los Estados, se ve tacañería en el reparto a las empresas energéticas espa-ñolas, las principales emisoras de dióxido de carbono y, por tanto, las más afectadas por los recortes impuestos en el Plan Nacional de Asignaciones 2005-2007, herramienta del Ministerio de Medio Ambiente para cumplir con Kioto. Tordable recordó que, mientras que en la UE sobran en conjunto cien millones de toneladas, a las grandes eléctricas españolas les faltan diez millones. Ellas son, por tanto, las grandes compradoras de CO2
Con la Renta Básica sucede lo mismo, nuestro planteamiento es que todo el mundo cobra y quien consume paga. Actualmente se da la circunstancia que solo paga quien más contribuye al bienestar común mediante su trabajo y no quien más consume y más recursos naturales utiliza. Por ello es necesario una reforma en profundidad que modifique la actual estructura tributaria para que todos juguemos en igualdad de condiciones.
Como ejemplo con el protocolo de KIOTO, no hubiese sido más rentable obligarse a poder contaminar lo mismo que somos capaces de depurar a través de nuestros bosques. Esto obligaría a adquirir y conservar los bosques del planeta a cambio de poder contaminar. Dicho de otra forma como bien argumenta este Ayuntamiento de COCA quien descontamina cobra y si no eres capaz de descontaminar no puedes producir. Pero como siempre es mejor seguir la idea de algún iluminado que consiste en almacenar el C02 bajo tierra, eso si cobrando, para poder provocar una catástrofe medio ambiental en un futuro.
Recortes de Internet sobre el protocolo de Kioto
El Ayuntamiento de Coca, la Asociación de propietarios forestales de Soria (ASFOSO) y la Asociación de propietarios forestales de León (ASFOLE) se han reunido el pasado día 24 con el objetivo de la creación y puesta en marcha de una Plataforma para la compensación de los beneficios ambientales que generan los espacios forestales, bajo el lema: “quien descontamina cobra”. En esta reunión se esbozaron las próximas líneas de trabajo que se van a seguir y se delimitaron los objetivos prioritarios, para lo cual se realizarán los pertinentes estudios jurídicos y técnicos.
El Ayuntamiento de Coca (Segovia) ha anunciado que reclamará al Estado una cantidad económica por el aire que purifican sus pinares, aplicando el principio de "quien limpia, cobra".
Según un acuerdo el Ayuntamiento, si se penaliza la emisión de gases, bajo el principio de que "quien contamina paga", se debe premiar a quien permite la acción contraria, con la aportación que hacen los montes a la mitigación del cambio climático y al calentamiento del planeta.
El Consistorio exige al Estado "las cantidades anuales que proporcionalmente pudieran aplicarse a las toneladas de CO2 que los montes de Coca , por un lado, retienen de la atmósfera y, por otro, emiten como balance positivo en oxígeno".
Coca , en el interior de la comarca natural conocida como Tierra de Pinares, está situada en la horquilla formada por la desembocadura del río Voltoya en el Eresma y cuenta con un cinturón de riberas, a cuyo alrededor se extiende un extenso anillo de pinos que sobrepasa los 20 kilómetros de diámetro.
El Ayuntamiento ha trasladado el acuerdo a la Administración forestal que gestiona montes de utilidad pública de Coca , para que calcule las toneladas reales de CO2, así como la renta anual que va a repercutir sobre su captación.
La multifuncionalidad de los bosques (productores de beneficios económicos, sociales y de ocio y recreo) es cada vez más reconocida y apreciada como garantía de una adecuada calidad de vida para las poblaciones humanas. Los bosques constituyen, en general, las mayores reservas o componentes de la diversidad genética y ningún otro sistema, como los montes y los bosques, proporciona a los seres humanos una mayor variedad de beneficios. Los montes, y en especial los bosques, contribuyen decisivamente a la conservación de los suelos forestales y, por tanto, al control de la erosión. Protegen de las inundaciones a los valles de las cuencas hidrográficas y, por ende, a sus poblaciones, cultivos y comunicaciones. Defienden contra el aterramiento a los embalses, cuya vida útil prolongan.
Por otra parte, los montes arbolados constituyen comunidades de alto nivel biológico. Proporcionan trabajo en zonas de montaña, donde suele haber paro invernal. Aportan también beneficios directos mediante el aprovechamiento de sus producciones. Suministran espacios aptos para su utilización recreativa, incluidas la caza y la pesca, y son fuente de formación cultural y científica.
Con la constitución de la Plataforma: “quien descontamina cobra”, el Ayuntamiento de Coca y las Asociaciones de propietarios forestales de León y Soria (pertenecientes a la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y Léon) pretenden trasladar a administraciones, empresas y sociedad la necesidad de asumir esa postura solidaria y de establecer compromisos prácticos y efectivos que estimulen a los propietarios a la conservación y mantenimiento de sus terrenos forestales.
Una vez constituida formalmente la Plataforma se procederá en los próximos meses a la presentación oficial de la misma ante administraciones, instituciones y empresas con el objeto de recabar su grado de compromiso con respecto a la conservación ambiental.
Recompensa millonaria a quien encuentre la formula magica
.- El propietario de Virgin, el empresario británico Richard Branson, ha ofrecido un premio de 25 millones de dólares a quien idee una fórmula para eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera.
Escoltado por el ex vicepresidente de EEUU Al Gore y otros destacados defensores del medio ambiente, Branson alentó a los "cerebros más brillantes del mundo" a "idear una forma de eliminar al menos el equivalente a 1.000 millones de toneladas de carbono por año, y con un poco de suerte muchas más".
"Tendréis la satisfacción de salvar miles de especies... y posiblemente a la misma humanidad", añadió el propietario de Virgin en una rueda de prensa celebrada en Londres.
El 'Virgin Earth Challenge', que así se llama el galardón, se concederá a la persona o grupo que logre un diseño comercialmente viable que dé como resultado la eliminación de cantidades significativas de gases de efecto invernadero de la atmósfera para lograr la estabilidad del clima en la Tierra.
El ganador tendrá que ser capaz de demostrar además que su diseño no tiene contraindicaciones y que sus efectos benéficos serán de larga duración.
Situación del Actual sistema
Contaminar es casi gratis. La tonelada de dióxido de carbono está a precios de saldo. Ahora mismo resulta casi tan barato hacerse con una como tomarse un buen café. El mercado europeo en el que las industrias que generan CO2 compran y venden derechos de emisión cerró el viernes pasado con una cotización de 1,70 euros por tonelada, un coste irrisorio en comparación con el que alcanzó hace un año: 26,96 euros, un 93,6% menos. El valor del CO2 en bolsa inició un declive imparable en mayo del 2006, cuando la tonelada pasó a costar 16 euros, frente a los 24,95 que costaba en abril. A partir de ahí cayó en picado hasta llegar a fin de año con una cotización de 6,77 euros. El 2007 arrancó también mal para este mercado de emisiones: en enero, la tonelada bajó a 3,88 euros; y en febrero, a 1,72 euros de media. El día 7 de este mes, la bolsa vivió su particular crac, con la cotización de la tonelada por los suelos: 1,20 euros, el precio más bajo registrado desde que entró en funcionamiento este joven mercado, creado en el 2005. ¿Qué está pasando en el comercio de emisiones para que se produzca semejante depreciación de la tonelada de dióxido de carbono? Lo sabe bien Javier Tordable, director general de la bolsa española de CO2. Y lo explica: los países de la Unión Europea fueron excesivamente generosos en las asignaciones de derechos de emisión a sus empresas más contaminantes. En el 2005 concedieron 2.200 millones de toneladas de dióxido de carbo-no, «110 millones más de lo que realmente se necesitaba», y ahora «se están vendiendo ma-sivamente» asegura el experto. Todo ese excedente otorgado a las industrias ha ido a parar al mercado, de ahí que las cotizaciones sean tan bajas. ¿Significa esto que el comercio de CO2 es un fracaso? El director general de la bolsa española subraya que no: «El comercio de emisiones es un éxito, pero las asignaciones fueron excesivas», una tendencia que la Unión Europea corregirá en el próximo plan para el pe-ríodo 2008-2012, en el que será menos generosa. Aunque la tonelada de CO2 está ahora muy barata, Tordable augura que su cotización experimentará un repunte pronto, entre marzo y abril, cuando las eléctricas hagan el balance final de emisiones del 2006 y se vean obligadas a comprar derechos en la bolsa porque han superado las asignaciones otorgadas por los Gobiernos. Las eléctricas, a comprar Esa generosidad en el reparto gratuito de toneladas de CO2 se registra a nivel europeo y entre todos los sectores industriales afectados por las restricciones de Kioto. Pero si se aplica la lupa a los Estados, se ve tacañería en el reparto a las empresas energéticas espa-ñolas, las principales emisoras de dióxido de carbono y, por tanto, las más afectadas por los recortes impuestos en el Plan Nacional de Asignaciones 2005-2007, herramienta del Ministerio de Medio Ambiente para cumplir con Kioto. Tordable recordó que, mientras que en la UE sobran en conjunto cien millones de toneladas, a las grandes eléctricas españolas les faltan diez millones. Ellas son, por tanto, las grandes compradoras de CO2
viernes, febrero 09, 2007
RENTA BASICA Y EL SISTEMA DE ENSEÑANZA
Por Ramiro Pinto
En las I Jornadas, de Barcelona, sobre el derecho a una Renta Básica, quedó un tema pendiente, indicado por uno de los grupos de trabajo: hacer una reflexión sobre la educación que hemos recibido y que reciben nuestros hijos. Al fin y al cabo la manera de pensar de cada sujeto y de la sociedad en su conjunto es el resultado de un aprendizaje.
La Renta Básica es técnicamente posible, en términos económicos. Pero hay un freno que rechaza, incluso plantear el tema como algo a debatir, que es la mentalidad. Más aún, en ambientes de izquierdas hay una resistencia al tema porque son incapaces de concebirlo. Se plantean, también en fuerzas "alternativas", cambios cuantitativos, mas no cualitativos.
¿A qué responde nuestra manera de pensar? Sin hacer grandilocuentes planteamientos, ociosos y fuera de la realidad cotidiana, se observa que en el colegio educan a los niñ@ para que sean alguien el día de mañana. Ser alguien consiste en tener un trabajo, cuanto más remunerado mejor. El medio se adapta al fin. Estudiar se convierte en la Universidad en una carrera de obstáculos, examen tras examen, o una evaluación tras otra.
Aprender se pervierte en saber aprobar, para lo cual hay que tomar apuntes y l@s chavales y jóvenes acaban obsesionad@s o deprimid@s y asqueados de algo tan fantástico como es el saber. Luego esto se traslada a la vida y esta es la imagen que tenemos de nuestra existencia. Hay que sacrificarse porque la vida es así. ¿Pero es así o la hacemos así?
El presente se elimina a cambio de un futuro, que además no elegimos, sino que nos condiciona. Tenemos que aparcar nuestras aficiones, nuestra vocación para acoplarnos a las necesidades económicas y ser unos desgraciados alegres, en el mejor de los casos. Para tal coartada se ha creado el consumismo, la fascinación de los espectáculos como nuevo opio del pueblo.
Nuestro sistema educativo ofrece muchos conocimientos, para aprender sobre las cosas. Se ha olvidado educar los sentimientos, las emociones y a disfrutar de aprender, a descubrir el carpem die de cada momento. Lo que nos hará disfrutar de nuestra existencia, en la abundancia o en la escasez, es precisamente poder ser nosotros mismos, elegir nuestro camino. Pero se reducen demasiados aspectos de la vida a aparentar.
La Renta Básica propone otro modelo de sociedad, y es también un instrumento para lograr ese cambio. Es un fin y un medio, un en sí y para sí, que diría Hegel, pues se trata de un proceso dialéctico de la realidad económica. Sin embargo para pensar en tal posibilidad hay que cuestionarse la manera habitual de reflexionar y abordar los problemas cotidianos. Y nos enfrentamos a nuestro bagaje cultural forjado en la educación y enseñanza.
¿Es qué no puedo ser feliz? ¿No puedo aprender por el gusto de saber? Para ser solidario con los demás y ayudar a quienes me necesiten y yo contar con su colaboración. En esto se fundamenta el funcionamiento del mercado y de la economía. Incluso puedo querer trabajar para enriquecerme, pero sirve para poco si no dispongo de tiempo suficiente para disfrutar de lo que acaparo. Con la renta básica el dinero es lo que es: un símbolo para el intercambio. Perdería su poder absoluto sobre la política y las conciencias. Por dinero uno vende hasta a su madre, y se ve tan normal. Las ideas políticas degeneran y es en la trampa en que estamos atrapados. Aunque cambiará todo, si la economía domina nuestras vidas nada vale en autenticidad.
Seguir en esa rueda implica que hay que fabricar obreros y empresarios, y consumidores ávidos de gastar el dinero que ambicionan. Para eso está el sistema de enseñanza, cuyo contrapeso necesario es el botellón, el pastillaje, amén de otros escondrijos por descubrir. Hace falta adormecer la conciencia y evadirse para poder continuar en la rueda. Criticar y orientar el sistema de enseñanza en otro sentido más lúdico, más profundo, más emocional y más reflexivo y científico nos puede llevar a entender que la Renta Básica es necesaria no sólo para comer, sino también para trabajar mejor, porque el empleo es parte de nuestra vida y no una actividad que nos arrebata despiadadamente la existencia.
El sentido de educar es para ser un buen trabajador, una buena persona, pero se ha deformado en hacerlo para tener un buen puesto de trabajo y tener de paso el piso y lo demás. Se ha olvidado la base de el sistema de enseñanza de los países democráticos: enseñar a ser más libres, a querer y fomentar la libertad. Lo cual exige conocimiento, cultura, arte. Se está yendo a lo contrario, disciplina y exámenes, con meter la religión de tapadillo y otras gracias de la Contrareforma estamos cultivando el totalitarismo para el futuro, que es el modelo que ofrece la derecha, pero que permite y consiente, con lágrimas de Boabdil, la izquierdilla remendona.
Esta lucha no es para mañana, sino para aquí y ahora. Y es algo que se ha olvidado.
.
En las I Jornadas, de Barcelona, sobre el derecho a una Renta Básica, quedó un tema pendiente, indicado por uno de los grupos de trabajo: hacer una reflexión sobre la educación que hemos recibido y que reciben nuestros hijos. Al fin y al cabo la manera de pensar de cada sujeto y de la sociedad en su conjunto es el resultado de un aprendizaje.
La Renta Básica es técnicamente posible, en términos económicos. Pero hay un freno que rechaza, incluso plantear el tema como algo a debatir, que es la mentalidad. Más aún, en ambientes de izquierdas hay una resistencia al tema porque son incapaces de concebirlo. Se plantean, también en fuerzas "alternativas", cambios cuantitativos, mas no cualitativos.
¿A qué responde nuestra manera de pensar? Sin hacer grandilocuentes planteamientos, ociosos y fuera de la realidad cotidiana, se observa que en el colegio educan a los niñ@ para que sean alguien el día de mañana. Ser alguien consiste en tener un trabajo, cuanto más remunerado mejor. El medio se adapta al fin. Estudiar se convierte en la Universidad en una carrera de obstáculos, examen tras examen, o una evaluación tras otra.
Aprender se pervierte en saber aprobar, para lo cual hay que tomar apuntes y l@s chavales y jóvenes acaban obsesionad@s o deprimid@s y asqueados de algo tan fantástico como es el saber. Luego esto se traslada a la vida y esta es la imagen que tenemos de nuestra existencia. Hay que sacrificarse porque la vida es así. ¿Pero es así o la hacemos así?
El presente se elimina a cambio de un futuro, que además no elegimos, sino que nos condiciona. Tenemos que aparcar nuestras aficiones, nuestra vocación para acoplarnos a las necesidades económicas y ser unos desgraciados alegres, en el mejor de los casos. Para tal coartada se ha creado el consumismo, la fascinación de los espectáculos como nuevo opio del pueblo.
Nuestro sistema educativo ofrece muchos conocimientos, para aprender sobre las cosas. Se ha olvidado educar los sentimientos, las emociones y a disfrutar de aprender, a descubrir el carpem die de cada momento. Lo que nos hará disfrutar de nuestra existencia, en la abundancia o en la escasez, es precisamente poder ser nosotros mismos, elegir nuestro camino. Pero se reducen demasiados aspectos de la vida a aparentar.
La Renta Básica propone otro modelo de sociedad, y es también un instrumento para lograr ese cambio. Es un fin y un medio, un en sí y para sí, que diría Hegel, pues se trata de un proceso dialéctico de la realidad económica. Sin embargo para pensar en tal posibilidad hay que cuestionarse la manera habitual de reflexionar y abordar los problemas cotidianos. Y nos enfrentamos a nuestro bagaje cultural forjado en la educación y enseñanza.
¿Es qué no puedo ser feliz? ¿No puedo aprender por el gusto de saber? Para ser solidario con los demás y ayudar a quienes me necesiten y yo contar con su colaboración. En esto se fundamenta el funcionamiento del mercado y de la economía. Incluso puedo querer trabajar para enriquecerme, pero sirve para poco si no dispongo de tiempo suficiente para disfrutar de lo que acaparo. Con la renta básica el dinero es lo que es: un símbolo para el intercambio. Perdería su poder absoluto sobre la política y las conciencias. Por dinero uno vende hasta a su madre, y se ve tan normal. Las ideas políticas degeneran y es en la trampa en que estamos atrapados. Aunque cambiará todo, si la economía domina nuestras vidas nada vale en autenticidad.
Seguir en esa rueda implica que hay que fabricar obreros y empresarios, y consumidores ávidos de gastar el dinero que ambicionan. Para eso está el sistema de enseñanza, cuyo contrapeso necesario es el botellón, el pastillaje, amén de otros escondrijos por descubrir. Hace falta adormecer la conciencia y evadirse para poder continuar en la rueda. Criticar y orientar el sistema de enseñanza en otro sentido más lúdico, más profundo, más emocional y más reflexivo y científico nos puede llevar a entender que la Renta Básica es necesaria no sólo para comer, sino también para trabajar mejor, porque el empleo es parte de nuestra vida y no una actividad que nos arrebata despiadadamente la existencia.
El sentido de educar es para ser un buen trabajador, una buena persona, pero se ha deformado en hacerlo para tener un buen puesto de trabajo y tener de paso el piso y lo demás. Se ha olvidado la base de el sistema de enseñanza de los países democráticos: enseñar a ser más libres, a querer y fomentar la libertad. Lo cual exige conocimiento, cultura, arte. Se está yendo a lo contrario, disciplina y exámenes, con meter la religión de tapadillo y otras gracias de la Contrareforma estamos cultivando el totalitarismo para el futuro, que es el modelo que ofrece la derecha, pero que permite y consiente, con lágrimas de Boabdil, la izquierdilla remendona.
Esta lucha no es para mañana, sino para aquí y ahora. Y es algo que se ha olvidado.
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viernes, febrero 02, 2007
LA REVOLUCIÓN DE LA RIQUEZA
Por Ramiro Pinto
Se hacen campañas para el fomento de la lectura en los niños y niñas, cuando también deberían hacerse para los políticos. Les recomendaría el libro "La revolución de la riqueza", de Alvin y Heide Toffler. Va en consonancia con la obra que escribí hace nueve años, "La revolución del paro". Leer es necesario para ver la realidad desde otros puntos de vista y no desde un modelo único de pensamiento que cuando queda desfasado no es capaz de ver sus errores, ante lo cual se reacciona buscando culpables de los problemas y no soluciones.
Algo que se lee en el libro recomendado es que quienes representan a las instituciones no tienen tiempo para pensar. No dedican tiempo a los temas que han de resolver, y las decisiones las toman sus equipos profesionales que responden a estadísticas y criterios de influencia para mantener el Poder. Dos terceras partes del tiempo de un político se dedica a relaciones públicas y resolver problemas del cargo y para vender la imagen de lo que se hace.
Alvin y Heide Toffler, autores también del libro "La tercera ola" plantean que de la sociedad agraria se pasó a la sociedad industrial y de ésta a la tecnológica o economía del conocimiento, sin que se hayan adecuado los mecanismos institucionales, económicos, fiscales, educativos y culturales acordes al nuevo cambio. Observan que se ha creado un sistema de riqueza sin precedentes en la historia de la humanidad, una riqueza revolucionaria que permite acabar con la pobreza. Pero comprueban que no se logra porque "los economistas vagan en torno a un cementerio de ideas muertas" que más que aplicar medidas nuevas estiran los antiguos modelos lo más que pueden, pero no encajan y generan más y nuevos problemas. Es el modelo de pensamiento lo que retrasa adecuarnos al cambio de paradigma que se está produciendo, "los economistas son incapaces para reconocer este cambio histórico y comprender la riqueza revolucionaria". Por su puesto que hay excepciones, que confirman la regla.
Explican que el fundamento básico del empleo está cambiando. El empleo asalariado es algo que se inventó hace tres siglos, implantándose bajo unas nuevas condiciones de la etapa industrial. Se llega a la evidencia de algo que Gary Becker, premio Nobel de economía en 1992, estudió: el sistema de riqueza lo forma la economía monetaria, la del empleo, y la no monetaria, es decir procesos económicos que no se pagan. A medida que ha pasado el tiempo esta última es más influyente y necesaria, hasta el punto de definirse el hogar como "una pequeña fábrica". Becker cuantificó el valor de las actividades que no se consideran "trabajo" y que son un aporte esencial a la riqueza, cada vez más.
Hoy nevar es noticia, en verano lo es que hace calor. Lo obvio se hace espectáculo de los medios de comunicación. El beso de una mujer y un hombre llena espacios informativos. Ya la noticia es la noticia. Si hay un papel en el suelo y se hace noticia es un hecho social que nos afecta. Si hay una guerra que no se conoce no existe. Esta ausencia de contenidos es por la falta de tiempo para pensar. Y afecta a la hora de ver la realidad. Cuenta el libro de Alvin y Heider que hace unos años en EE.UU. se aplicaron una serie de medidas para reducir costes sanitarios, de forma que se buscasen las llamadas "eficiencias" y trasladando de la cadena sanitaria a un sistema "gerencial" la atención para ancianos, o también para paliar la dependencia, con tratamientos generalizables. Lo cual se empieza a aplicar en otros países, entre otros España. Medidas que hace cincuenta años serían necesarias hoy resultan insuficientes y van rezagadas y en función del ahorro presupuestario, pero se presentan como el no va más de la inversión social. Es noticia. Lo que explica el trabajador social, Horacio García, que es confundir el llamado cuarto pilar con otro que sería el quinto.
Ruego al lector que analice lo siguiente: una persona trabaja en su casa y cuida de tres niñas y un anciano. Si tiene una cantidad de dinero lo puede hacer, y podría ganar más adecuando un empleo a su horario, si tiene esa base económica. Pero si no es así ha de ir al mercado laboral. No puede atender a las personas que cuida. Como se quiere resolver a través del empleo y "crear riqueza", se hacen guarderías, centros de atención y servicios que pasan de ser un derecho para usar en caso de necesidad, a establecerse como una condición indispensable para trabajar porque no queda otro remedio. Para esta nueva fuente de empleo se saca de sus hogares a otras personas, que para compensar el gasto ha de ganar menos que quien paga el servicio y así otro por detrás hasta llegar a las últimas consecuencias que es el incremento de la exclusión social, el último eslabón. Este esquema económico y social hace que una sociedad tan rica como la nuestra necesite mano de obra cada vez más barata y aumente progresivamente la población en situación de pobreza y de precariedad.
El problema no es tanto la cantidad de dinero para aplicar nuevas medidas, sino cómo se organiza la riqueza. Para lo cual los Toffler invitan a establecer medidas sociales no exploradas. Por ejemplo plantean relacionar más el trabajo remunerado y el que no lo es. La riqueza es un todo en el que confluyen las dos dinámicas. Con la Renta Básica, como derecho de ciudadanía, confluyen ambas. Cada ciudadano cobraría mensualmente 421 euros de manera incondicional, lo que no es sino una adaptación, necesaria y posible, al nuevo modelo que se construye de manera imparable. Podemos sufrir este cambio o disfrutarlo. La Renta Básica adecua la relación de esfuerzo y trabajo según las tablas del economista y matemático William Jevons y sirve de punto de equilibrio entre la eficacia económica y de mercado con la distribución de la riqueza, según las gráficas del economista Arthur Okun. La financiación requiere un nuevo modelo fiscal acorde a la nueva realidad que antes o después se acabará estableciendo, con o sin Renta Básica.
Arquímedes dijo dadme un punto de apoyo y moveré el universo. La Renta Básica es ese punto de apoyo para cambiar del viejo modelo al nuevo.
Se hacen campañas para el fomento de la lectura en los niños y niñas, cuando también deberían hacerse para los políticos. Les recomendaría el libro "La revolución de la riqueza", de Alvin y Heide Toffler. Va en consonancia con la obra que escribí hace nueve años, "La revolución del paro". Leer es necesario para ver la realidad desde otros puntos de vista y no desde un modelo único de pensamiento que cuando queda desfasado no es capaz de ver sus errores, ante lo cual se reacciona buscando culpables de los problemas y no soluciones.
Algo que se lee en el libro recomendado es que quienes representan a las instituciones no tienen tiempo para pensar. No dedican tiempo a los temas que han de resolver, y las decisiones las toman sus equipos profesionales que responden a estadísticas y criterios de influencia para mantener el Poder. Dos terceras partes del tiempo de un político se dedica a relaciones públicas y resolver problemas del cargo y para vender la imagen de lo que se hace.
Alvin y Heide Toffler, autores también del libro "La tercera ola" plantean que de la sociedad agraria se pasó a la sociedad industrial y de ésta a la tecnológica o economía del conocimiento, sin que se hayan adecuado los mecanismos institucionales, económicos, fiscales, educativos y culturales acordes al nuevo cambio. Observan que se ha creado un sistema de riqueza sin precedentes en la historia de la humanidad, una riqueza revolucionaria que permite acabar con la pobreza. Pero comprueban que no se logra porque "los economistas vagan en torno a un cementerio de ideas muertas" que más que aplicar medidas nuevas estiran los antiguos modelos lo más que pueden, pero no encajan y generan más y nuevos problemas. Es el modelo de pensamiento lo que retrasa adecuarnos al cambio de paradigma que se está produciendo, "los economistas son incapaces para reconocer este cambio histórico y comprender la riqueza revolucionaria". Por su puesto que hay excepciones, que confirman la regla.
Explican que el fundamento básico del empleo está cambiando. El empleo asalariado es algo que se inventó hace tres siglos, implantándose bajo unas nuevas condiciones de la etapa industrial. Se llega a la evidencia de algo que Gary Becker, premio Nobel de economía en 1992, estudió: el sistema de riqueza lo forma la economía monetaria, la del empleo, y la no monetaria, es decir procesos económicos que no se pagan. A medida que ha pasado el tiempo esta última es más influyente y necesaria, hasta el punto de definirse el hogar como "una pequeña fábrica". Becker cuantificó el valor de las actividades que no se consideran "trabajo" y que son un aporte esencial a la riqueza, cada vez más.
Hoy nevar es noticia, en verano lo es que hace calor. Lo obvio se hace espectáculo de los medios de comunicación. El beso de una mujer y un hombre llena espacios informativos. Ya la noticia es la noticia. Si hay un papel en el suelo y se hace noticia es un hecho social que nos afecta. Si hay una guerra que no se conoce no existe. Esta ausencia de contenidos es por la falta de tiempo para pensar. Y afecta a la hora de ver la realidad. Cuenta el libro de Alvin y Heider que hace unos años en EE.UU. se aplicaron una serie de medidas para reducir costes sanitarios, de forma que se buscasen las llamadas "eficiencias" y trasladando de la cadena sanitaria a un sistema "gerencial" la atención para ancianos, o también para paliar la dependencia, con tratamientos generalizables. Lo cual se empieza a aplicar en otros países, entre otros España. Medidas que hace cincuenta años serían necesarias hoy resultan insuficientes y van rezagadas y en función del ahorro presupuestario, pero se presentan como el no va más de la inversión social. Es noticia. Lo que explica el trabajador social, Horacio García, que es confundir el llamado cuarto pilar con otro que sería el quinto.
Ruego al lector que analice lo siguiente: una persona trabaja en su casa y cuida de tres niñas y un anciano. Si tiene una cantidad de dinero lo puede hacer, y podría ganar más adecuando un empleo a su horario, si tiene esa base económica. Pero si no es así ha de ir al mercado laboral. No puede atender a las personas que cuida. Como se quiere resolver a través del empleo y "crear riqueza", se hacen guarderías, centros de atención y servicios que pasan de ser un derecho para usar en caso de necesidad, a establecerse como una condición indispensable para trabajar porque no queda otro remedio. Para esta nueva fuente de empleo se saca de sus hogares a otras personas, que para compensar el gasto ha de ganar menos que quien paga el servicio y así otro por detrás hasta llegar a las últimas consecuencias que es el incremento de la exclusión social, el último eslabón. Este esquema económico y social hace que una sociedad tan rica como la nuestra necesite mano de obra cada vez más barata y aumente progresivamente la población en situación de pobreza y de precariedad.
El problema no es tanto la cantidad de dinero para aplicar nuevas medidas, sino cómo se organiza la riqueza. Para lo cual los Toffler invitan a establecer medidas sociales no exploradas. Por ejemplo plantean relacionar más el trabajo remunerado y el que no lo es. La riqueza es un todo en el que confluyen las dos dinámicas. Con la Renta Básica, como derecho de ciudadanía, confluyen ambas. Cada ciudadano cobraría mensualmente 421 euros de manera incondicional, lo que no es sino una adaptación, necesaria y posible, al nuevo modelo que se construye de manera imparable. Podemos sufrir este cambio o disfrutarlo. La Renta Básica adecua la relación de esfuerzo y trabajo según las tablas del economista y matemático William Jevons y sirve de punto de equilibrio entre la eficacia económica y de mercado con la distribución de la riqueza, según las gráficas del economista Arthur Okun. La financiación requiere un nuevo modelo fiscal acorde a la nueva realidad que antes o después se acabará estableciendo, con o sin Renta Básica.
Arquímedes dijo dadme un punto de apoyo y moveré el universo. La Renta Básica es ese punto de apoyo para cambiar del viejo modelo al nuevo.
jueves, enero 25, 2007
Renta Basica y estado de bienestar, entrevista
Nos hacemos Eco de una entrevista realizada al filósofo belga Philippe Van Parijs por la importancia del contenido de esta entrevista, aparecida en www.rebelión.Org procedente de http://www.sinpermiso.com/ (www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=967) , y publicada en IL Manifesto, en Italia.
Renta Básica y Estado de Bienestar. Entrevista
Philippe van Parijs · · · · ·
14/01/07
Cosma Orsi entrevista en Il Manifesto al filósofo belga Philippe van Parijs, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.”Mi propuesta de una renta incondicional y universal puede ser interpretada como la vía capitalista al comunismo”.
El ingreso de existencia es la oportunidad que ofrece la gran transformación actual para garantizar una libertad real de todos. Una entrevista con el académico belga Philippe Van Parijs con ocasión de la salida de su último libro.
La tesis de Philippe Van Parijs es expresión del pensamiento democrático radical que mira a la “gran transformación” del capitalismo como una oportunidad para introducir criterios de justicia social que garanticen, como gusta de repetir este estudioso belga, una “libertad real para todos”.
Docente de ética económica y social en la Universidad Católica de Lovaina, desde hace algunos años divide su vida entre la pequeña ciudad en la que profesa, Bruselas –a la que va a menudo a dictar cursos convocado por la Unión Europea- y la Universidad de Harvard, en donde imparte clases de filosofía social.
Van Parijs es especialmente conocido por sus propuestas de una “renta básica” o “ingreso ciudadano”, elaboradas hace veinte años y “refinadas” en el transcurso del tiempo. Una trayectoria de investigación que alterna textos de “filosofía social” e incursiones en la historia del pensamiento económico, condensada en innumerables ensayos y libros.
En Italia hemos estado traduciendo ¿Cuánta desigualdad podemos aceptar?, escrito con Christian Arnsperger (Il Mulino), ¿Qué es una sociedad justa? (Ponte delle Grazie). Recientemente la casa editorial Egea, de Milán, ha publicado el volumen escrito con Yannick Vanderbought La renta básica universal (pp. 160, euro 14) [hay traducción castellana de David Casassas con Prólogo de Daniel Raventós en la Editorial Paidós de Barcelona]. Y la entrevista se basa en las tesis contenidas en el libro.
Desde siempre usted es un activo defensor de la “Renta básica”. ¿Qué fue lo que le llevó a abrazar esa línea de pensamiento?
Son dos las principales razones. La primera deriva del intento de encontrar una solución a las injusticias que no se basara en la idea de hacer crecer el PIB, siempre más preocupada por aumentar el ritmo de crecimiento de la productividad. En segundo lugar, me ha guiado la esperanza de que fuese una alternativa al capitalismo tal como lo conocemos.
¿Y en qué dirección? La respuesta más breve es libertad real para todos. La justicia consiste en organizar las instituciones sociales de modo tal, que garanticen el máximo de libertad compatible con un desarrollo socialmente sostenible a todos quienes gozan de menos libetad en conducción de su existencia de acuerdo con sus creencias.
En su último libro publicado recientemente, usted define la “Renta Básica ” como un ingreso otorgado por la comunidad política a todos sus miembros, individualmente y sin contrapartida. ¿En qué sentido su propuesta se diferencia de las neoliberales y de las socialdemócratas?
El ingreso ciudadano es individual, universal e incondicional. Estas tres características lo hacen totalmente diferente de las políticas basadas en la evaluación de los medios económicos de que disponen las personas, como el ingreso mínimo de inserción, adoptado en muchos países (por ejemplo, en Francia).
Introducidos por los socialdemócratas, los demócrata-cristianos o los liberales, sus esquemas constituyeron un significativo progreso respecto del sistema de apoyo a la renta que se basaba en la seguridad social de base contributiva y asistencia social discrecional.
Y respecto de esos esquema, una imposición fiscal negativa constituye un ulterior progreso. El mecanismo de seguridad social actualmente existente otorga a las familias la diferencia entre lo que logran ganar y un hipotético umbral de pobreza.
Evidentemente, esta medida penaliza todo intento por parte del beneficiario de ganar cualquier ingreso declarable: de hecho, si lo hiciera, vería reducidos sus beneficios. En cambio, un esquema de fiscalidad negativa permite que todos disfruten de los ingresos de su trabajo. De aquí que no sea necesaria restricción alguna frente a quienes quieran trabajar.
En su libro usted destaca las razones éticas que avalan la introducción de una “Renta Básica”. Las razones económicas se limitan a la reducción de fenómenos negativos como la pobreza y la desocupación. ¿No cree que habría asimismo que aportar razones económicas a favor de la sostenibilidad de su propuesta?
A mi modo de ver, no es posible separar los argumentos ético-filosóficos de los económicos. Es por razones éticas que nos preocupamos de fenómenos como la pobreza y la desocupación. Pero, por otro lado, necesitamos argumentos económicos para determinar la manera de combatirlos con inteligencia.
Por tanto, si hay algo que justifique específicamente para el capitalismo cognitivo actual la introducción de la Renta Básica son razones de orden ético, mientras que en el análisis económico lo que hay que buscar es el modo de introducirla .
Considero que un capitalismo cada vez más basado en el conocimiento refuerza la exigencia de combinar trabajos de baja remuneración con los beneficios dimanantes de una forma universal de renta de existencia. con el beneficio derivado de una forma universal de renta de existencia.
El argumento no es que el capitalismo cognitivo tienda a producir una demanda de trabajo cada vez menor. Más bien es que tiende a distribuir el poder derivado de las ganancias de un modo más y más asimétrico, llegando a reducir los salarios del grueso de quienes se hallan por debajo de un nivel de vida decente.
De esta manera, la trampa de la desocupación creada por las medidas focalizadas deja de ser un fenómeno marginal. Para evitar que la mayoría de la población caiga en esta trampa se hace entonces necesario extender el beneficio quienes trabajan remuneradamente, como se vio con el famoso Earned Income Tax Credit (EITC) promovido por el ex presidente de los EEUU, Bill Clinton, y sucesivamente importado por el Reino Unido de Tony Blair (Working Families Tax Credit) y por la Francia de Jospin (Prime pour l’Emploi ).
La izquierda política y sindical parece estar dividida respecto de la “Renta Básica”. En Italia ha habido un debate muy encendido en el curso del año que ha conducido inevitablemente a interrogarse sobre la relación entre la propuesta de la Renta Básica y la cultura política del movimiento obrero organizado. ¿Cómo interpreta esta “relación”?
En un artículo publicado hace veinte años con Robert Van der Veen, presenté la introducción de una renta básica incondicional y su gradual incremento como la “vía capitalista al comunismo”: consiste en “capitalizar” el dinamismo del capitalismo del cual hablaba Karl Marx para incrementar gradualmente la proporción del producto social redistribuido tanto según las necesidades de cada uno, como según su contribución, reduciendo gradualmente el número de personas empleadas en actividades alienantes.
Todavía creo que esta es una propuesta sensata que permite que aquellos que creen en los ideales de Marx mirar positivamente una renta de existencia. Se perfila así una concepción coherente de justicia social, definiendo los medios que permiten llevar a su realización.
Algunos críticos consideran que aunque la renta básica pueda hacer más soportable la situación de precariedad por un breve periodo, no contribuirá a la lucha por un verdadero trabajo garantizado para todos. Además, piensan que un ingreso de existencia introducido sólo a nivel local y sólo a los trabajadores precarios podría multiplicar la fragmentación de la clase obrera…
Según yo la entiendo, la Renta Básica no es una medida para hacer más cómoda la vida de quien la percibe aunque no tenga un trabajo (que tampoco es el objetivo declarado de las medidas focalizadas), sino un modo de ayudar a todos a encontrar un trabajo que tenga sentido.
Su universalidad la pone en vivo contraste con los subsidios para trabajadores con bajos salarios. Sea como fuere, eso va de la mano con el requisito de flexibilidad del capitalismo cognitivo. Está en el interés de todos que haya flexibilidad en el mercado laboral, tanto para entrar como para salir de él. Como en el interés de todos está el que haya educación y sanidad públicas.
Durante el llamado período fordista, el estado social se basaba en la oportunidad de tener un trabajo. Hoy asistimos al desmantelamiento del sistema de bienestar. La introducción de una Renta Básica, ¿significaría un apuntalamiento del viejo estado de bienestar, o habría de llevar a una nueva forma de estado de bienestar?
El ingreso de existencia debe ser visto como el corazón propulsor de la emancipación para un estado socialmente activo. En las condiciones actuales –que incluyen no sólo el “paradigma cognitivo”, sino también, por ejemplo, mayores movilidad y expectativas de vida, y la transformación de la familia— necesitamos urgentemente una alternativa al estado de bienestar pasivo, los beneficios del cual estaban demasiado centrados en los económicamente inactivos.
Pero un estado de bienestar activo no precisa de una forma represiva que active políticas sociales; puede emprender una vía para la emancipación que remueva las trampas perversas, que refuerce la seguridad mínima para la categoría social más débil y que incremente la gama de opciones de quienes tienen pocas.
Philippe van Parijs es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO. Acaba de aparecer en castellano su libro (escrito en colaboración con Yannick Vanderborgh) La Renta Básica (traducción castellana de David Casassas, Prólogo de Daniel Raventós, Barcelona, Editorial Paidós, 2006).
Traducción para http://www.sinpermiso.info/: Camila Vollenweider
Si le ha interesado este artículo, recuerde que sinpermiso electrónico se ofrece semanalmente de forma gratuita y considere la posibilidad de contribuir al desarrollo de este proyecto político-cultural con una DONACIÓN
Il Manifesto, 9 enero 2007
Renta Básica y Estado de Bienestar. Entrevista
Philippe van Parijs · · · · ·
14/01/07
Cosma Orsi entrevista en Il Manifesto al filósofo belga Philippe van Parijs, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.”Mi propuesta de una renta incondicional y universal puede ser interpretada como la vía capitalista al comunismo”.
El ingreso de existencia es la oportunidad que ofrece la gran transformación actual para garantizar una libertad real de todos. Una entrevista con el académico belga Philippe Van Parijs con ocasión de la salida de su último libro.
La tesis de Philippe Van Parijs es expresión del pensamiento democrático radical que mira a la “gran transformación” del capitalismo como una oportunidad para introducir criterios de justicia social que garanticen, como gusta de repetir este estudioso belga, una “libertad real para todos”.
Docente de ética económica y social en la Universidad Católica de Lovaina, desde hace algunos años divide su vida entre la pequeña ciudad en la que profesa, Bruselas –a la que va a menudo a dictar cursos convocado por la Unión Europea- y la Universidad de Harvard, en donde imparte clases de filosofía social.
Van Parijs es especialmente conocido por sus propuestas de una “renta básica” o “ingreso ciudadano”, elaboradas hace veinte años y “refinadas” en el transcurso del tiempo. Una trayectoria de investigación que alterna textos de “filosofía social” e incursiones en la historia del pensamiento económico, condensada en innumerables ensayos y libros.
En Italia hemos estado traduciendo ¿Cuánta desigualdad podemos aceptar?, escrito con Christian Arnsperger (Il Mulino), ¿Qué es una sociedad justa? (Ponte delle Grazie). Recientemente la casa editorial Egea, de Milán, ha publicado el volumen escrito con Yannick Vanderbought La renta básica universal (pp. 160, euro 14) [hay traducción castellana de David Casassas con Prólogo de Daniel Raventós en la Editorial Paidós de Barcelona]. Y la entrevista se basa en las tesis contenidas en el libro.
Desde siempre usted es un activo defensor de la “Renta básica”. ¿Qué fue lo que le llevó a abrazar esa línea de pensamiento?
Son dos las principales razones. La primera deriva del intento de encontrar una solución a las injusticias que no se basara en la idea de hacer crecer el PIB, siempre más preocupada por aumentar el ritmo de crecimiento de la productividad. En segundo lugar, me ha guiado la esperanza de que fuese una alternativa al capitalismo tal como lo conocemos.
¿Y en qué dirección? La respuesta más breve es libertad real para todos. La justicia consiste en organizar las instituciones sociales de modo tal, que garanticen el máximo de libertad compatible con un desarrollo socialmente sostenible a todos quienes gozan de menos libetad en conducción de su existencia de acuerdo con sus creencias.
En su último libro publicado recientemente, usted define la “Renta Básica ” como un ingreso otorgado por la comunidad política a todos sus miembros, individualmente y sin contrapartida. ¿En qué sentido su propuesta se diferencia de las neoliberales y de las socialdemócratas?
El ingreso ciudadano es individual, universal e incondicional. Estas tres características lo hacen totalmente diferente de las políticas basadas en la evaluación de los medios económicos de que disponen las personas, como el ingreso mínimo de inserción, adoptado en muchos países (por ejemplo, en Francia).
Introducidos por los socialdemócratas, los demócrata-cristianos o los liberales, sus esquemas constituyeron un significativo progreso respecto del sistema de apoyo a la renta que se basaba en la seguridad social de base contributiva y asistencia social discrecional.
Y respecto de esos esquema, una imposición fiscal negativa constituye un ulterior progreso. El mecanismo de seguridad social actualmente existente otorga a las familias la diferencia entre lo que logran ganar y un hipotético umbral de pobreza.
Evidentemente, esta medida penaliza todo intento por parte del beneficiario de ganar cualquier ingreso declarable: de hecho, si lo hiciera, vería reducidos sus beneficios. En cambio, un esquema de fiscalidad negativa permite que todos disfruten de los ingresos de su trabajo. De aquí que no sea necesaria restricción alguna frente a quienes quieran trabajar.
En su libro usted destaca las razones éticas que avalan la introducción de una “Renta Básica”. Las razones económicas se limitan a la reducción de fenómenos negativos como la pobreza y la desocupación. ¿No cree que habría asimismo que aportar razones económicas a favor de la sostenibilidad de su propuesta?
A mi modo de ver, no es posible separar los argumentos ético-filosóficos de los económicos. Es por razones éticas que nos preocupamos de fenómenos como la pobreza y la desocupación. Pero, por otro lado, necesitamos argumentos económicos para determinar la manera de combatirlos con inteligencia.
Por tanto, si hay algo que justifique específicamente para el capitalismo cognitivo actual la introducción de la Renta Básica son razones de orden ético, mientras que en el análisis económico lo que hay que buscar es el modo de introducirla .
Considero que un capitalismo cada vez más basado en el conocimiento refuerza la exigencia de combinar trabajos de baja remuneración con los beneficios dimanantes de una forma universal de renta de existencia. con el beneficio derivado de una forma universal de renta de existencia.
El argumento no es que el capitalismo cognitivo tienda a producir una demanda de trabajo cada vez menor. Más bien es que tiende a distribuir el poder derivado de las ganancias de un modo más y más asimétrico, llegando a reducir los salarios del grueso de quienes se hallan por debajo de un nivel de vida decente.
De esta manera, la trampa de la desocupación creada por las medidas focalizadas deja de ser un fenómeno marginal. Para evitar que la mayoría de la población caiga en esta trampa se hace entonces necesario extender el beneficio quienes trabajan remuneradamente, como se vio con el famoso Earned Income Tax Credit (EITC) promovido por el ex presidente de los EEUU, Bill Clinton, y sucesivamente importado por el Reino Unido de Tony Blair (Working Families Tax Credit) y por la Francia de Jospin (Prime pour l’Emploi ).
La izquierda política y sindical parece estar dividida respecto de la “Renta Básica”. En Italia ha habido un debate muy encendido en el curso del año que ha conducido inevitablemente a interrogarse sobre la relación entre la propuesta de la Renta Básica y la cultura política del movimiento obrero organizado. ¿Cómo interpreta esta “relación”?
En un artículo publicado hace veinte años con Robert Van der Veen, presenté la introducción de una renta básica incondicional y su gradual incremento como la “vía capitalista al comunismo”: consiste en “capitalizar” el dinamismo del capitalismo del cual hablaba Karl Marx para incrementar gradualmente la proporción del producto social redistribuido tanto según las necesidades de cada uno, como según su contribución, reduciendo gradualmente el número de personas empleadas en actividades alienantes.
Todavía creo que esta es una propuesta sensata que permite que aquellos que creen en los ideales de Marx mirar positivamente una renta de existencia. Se perfila así una concepción coherente de justicia social, definiendo los medios que permiten llevar a su realización.
Algunos críticos consideran que aunque la renta básica pueda hacer más soportable la situación de precariedad por un breve periodo, no contribuirá a la lucha por un verdadero trabajo garantizado para todos. Además, piensan que un ingreso de existencia introducido sólo a nivel local y sólo a los trabajadores precarios podría multiplicar la fragmentación de la clase obrera…
Según yo la entiendo, la Renta Básica no es una medida para hacer más cómoda la vida de quien la percibe aunque no tenga un trabajo (que tampoco es el objetivo declarado de las medidas focalizadas), sino un modo de ayudar a todos a encontrar un trabajo que tenga sentido.
Su universalidad la pone en vivo contraste con los subsidios para trabajadores con bajos salarios. Sea como fuere, eso va de la mano con el requisito de flexibilidad del capitalismo cognitivo. Está en el interés de todos que haya flexibilidad en el mercado laboral, tanto para entrar como para salir de él. Como en el interés de todos está el que haya educación y sanidad públicas.
Durante el llamado período fordista, el estado social se basaba en la oportunidad de tener un trabajo. Hoy asistimos al desmantelamiento del sistema de bienestar. La introducción de una Renta Básica, ¿significaría un apuntalamiento del viejo estado de bienestar, o habría de llevar a una nueva forma de estado de bienestar?
El ingreso de existencia debe ser visto como el corazón propulsor de la emancipación para un estado socialmente activo. En las condiciones actuales –que incluyen no sólo el “paradigma cognitivo”, sino también, por ejemplo, mayores movilidad y expectativas de vida, y la transformación de la familia— necesitamos urgentemente una alternativa al estado de bienestar pasivo, los beneficios del cual estaban demasiado centrados en los económicamente inactivos.
Pero un estado de bienestar activo no precisa de una forma represiva que active políticas sociales; puede emprender una vía para la emancipación que remueva las trampas perversas, que refuerce la seguridad mínima para la categoría social más débil y que incremente la gama de opciones de quienes tienen pocas.
Philippe van Parijs es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO. Acaba de aparecer en castellano su libro (escrito en colaboración con Yannick Vanderborgh) La Renta Básica (traducción castellana de David Casassas, Prólogo de Daniel Raventós, Barcelona, Editorial Paidós, 2006).
Traducción para http://www.sinpermiso.info/: Camila Vollenweider
Si le ha interesado este artículo, recuerde que sinpermiso electrónico se ofrece semanalmente de forma gratuita y considere la posibilidad de contribuir al desarrollo de este proyecto político-cultural con una DONACIÓN
Il Manifesto, 9 enero 2007
jueves, enero 18, 2007
RENTA BÁSICA, UNA PARADOJA DINÁMICA
Por Ramiro Pinto Cañón,
En el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, de Madrid, se puede contemplar un experimento que consiste en ver como un objeto "cae" rodando hacia arriba. Nos lleva a pensar que es un truco, que se trata de un imán o algo que lo mueve. Hasta podríamos interpretarlo como algo mágico. La explicación a éste fenómeno es el desarrollo de las leyes de la gravitación y tiene una explicación científica. Se trata que una determinada forma, dos conos unidos por la base adquieren una forma que hace que su propio peso genere una fuerza que le haga rodar por sí mismo hacia arriba.
Nos encontramos ante un acontecimiento histórico como es establecer una Renta Básica. Una cantidad de dinero para toda persona desde que nace hasta que muere, sin ninguna contraprestación a cambio. ¿Una propuesta utópica, incluso absurda? ¿O una paradoja dinámica? Esto último, pues responde al desarrollo de las leyes económicas en la sociedad actual, la cual adquiere una forma determinada gracias al desarrollo de las tecnologías y al conocimiento científico del funcionamiento de la economía en general.
En la actualidad la fuerza del trabajo no lo es tanto la mano de obra como el conocimiento aplicado, ya sea a los mecanismos de producción, como de distribución o consumo. La riqueza se independiza, en gran medida, de la fuerza del trabajo. En determinadas condiciones, como sucede hoy, es imposible el pleno empleo, pero además el desarrollo de la economía de mercado en una sociedad democrática exige, para su propio progreso, que incluso quienes trabajen obtengan una renta básica. Medida ésta que va a suponer un mecanismo automático de control de la inflación y de las existencias monetarias, mecanismo que grandes economistas liberales, como Hayet, Friedmann, Von Mises, aseguran desconocer, precisamente porque no se plantean una medida aparentemente paradójica, que no es sino el resultado de las propias leyes que ellos estudian. Se buscan sustitutos en la política económica y en la modificación de tipos de interés que no hace sino mantener un equilibrio inestable que apenas soluciona una coyuntura económica por momentos. Se trasladan las crisis de un sector a otro o de una zona monetaria a otra, con graves repercusiones sociales y políticas.
Lo que hoy es posible es la plena retribución, antes que el pleno empleo. La Renta Básica se describe perfectamente en el punto 87 de la ponencia marco, de la Conferencia Política del PSOE, a finales de julio de este año. Tras el debate se aprobó esta idea en un contexto de justicia social, con las aportaciones sobre todo de Josep Borrell. Así recoge Iván García, Secretario General de las Juventudes Socialistas de León, la propuesta en un artículo sobre la Constitución y la Renta Básica en este mismo periódico, hace unos días. Lo que hay que abordar son los medios científicos de su aplicación. Pues puede suceder que sin una análisis adecuado personas con una trayectoria ejemplar en la lucha social, como Alejandro Teilelbaum, en una reciente entrevista entienda la propuesta del PSOE como demagógica, porque no adecua una política fiscal de distribución de la riqueza. Pero al mismo tiempo una medida de equidad bajo el prisma de una justicia social impide la creación de riqueza, necesaria para mantener tal medida. En este sentido podemos recoger los estudios de Amartya Sen , economista indio, premio Nobel de 1.998, sobre su análisis de la desigualdad. Llega a preguntarse, frente a la propuesta de Raws sobre el capitalismo distributivo, "¿igualdad de qué?". Y la conclusión es tener una base mínima de supervivencia. Aplicado a la sociedad Occidental en el momento histórico actual nos lleva a la Renta Básica.
La economía especulativa, la obtención de beneficios y una riqueza que se derrama por doquier con gastos suntuarios y de lujo tanto en el gasto público como en el privado es un hecho. Sin embargo mucha gente duda sobre aplicar la Renta Básica. El problema está en que no sería conveniente interferir su practica con la política fiscal para no mermar los avances sociales en materia de educación, infraestructura y sanidad. La Renta Básica requiere de su propia herramienta económica, la cual la encontramos en la tasa Tobin, propuesta por el economista estadounidense James Tobin, premio Nobel de 1981, pero ampliando su objetivo. Se trataría de incrementar el porcentaje que él propone y el marco de actuación de operaciones especulativas, no sólo en las transacciones de capital sino de los beneficios que no responden a criterios de trabajo, sino de negociación del dinero o de determinados bienes o la aplicación en el mercado o en la producción de nuevas tecnologías. El artículo 128 de la Constitución Española reclama que toda riqueza está subordinada al interés general.
Al ser un criterio científico, la Renta Básica acabará implantándose. Deja de ser un ideal para ser un mecanismo económico. Pero es muy importante preservar los logros sociales. Tal es el reto político de la socialdemocracia al entrar en este tema, pues desde el modelo liberal conservador, frente al liberal progresista, se podrá ofrecer la Renta Básica, pero desmantelando toda acción publica, de manera que se da un dinero a cada ciudadano y sálvese quien pueda. Por eso no es conveniente desarrollar la Renta Básica por la vía fiscal. Su desarrollo es consecuencia del libre mercado, la tecnología y requiere un contexto, el de la Tercera Vía, que defienda los derechos sociales. Al mismo tiempo tiene una vertiente económica, que se define como Nueva Vía, al ser un desarrollo integrador entre el modelo keynesiano y el monetarismo, cuyo proceso dialéctico concluye en la Renta Básica, una vez superada la dicotomía comunismo-capitalismo.
En el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, de Madrid, se puede contemplar un experimento que consiste en ver como un objeto "cae" rodando hacia arriba. Nos lleva a pensar que es un truco, que se trata de un imán o algo que lo mueve. Hasta podríamos interpretarlo como algo mágico. La explicación a éste fenómeno es el desarrollo de las leyes de la gravitación y tiene una explicación científica. Se trata que una determinada forma, dos conos unidos por la base adquieren una forma que hace que su propio peso genere una fuerza que le haga rodar por sí mismo hacia arriba.
Nos encontramos ante un acontecimiento histórico como es establecer una Renta Básica. Una cantidad de dinero para toda persona desde que nace hasta que muere, sin ninguna contraprestación a cambio. ¿Una propuesta utópica, incluso absurda? ¿O una paradoja dinámica? Esto último, pues responde al desarrollo de las leyes económicas en la sociedad actual, la cual adquiere una forma determinada gracias al desarrollo de las tecnologías y al conocimiento científico del funcionamiento de la economía en general.
En la actualidad la fuerza del trabajo no lo es tanto la mano de obra como el conocimiento aplicado, ya sea a los mecanismos de producción, como de distribución o consumo. La riqueza se independiza, en gran medida, de la fuerza del trabajo. En determinadas condiciones, como sucede hoy, es imposible el pleno empleo, pero además el desarrollo de la economía de mercado en una sociedad democrática exige, para su propio progreso, que incluso quienes trabajen obtengan una renta básica. Medida ésta que va a suponer un mecanismo automático de control de la inflación y de las existencias monetarias, mecanismo que grandes economistas liberales, como Hayet, Friedmann, Von Mises, aseguran desconocer, precisamente porque no se plantean una medida aparentemente paradójica, que no es sino el resultado de las propias leyes que ellos estudian. Se buscan sustitutos en la política económica y en la modificación de tipos de interés que no hace sino mantener un equilibrio inestable que apenas soluciona una coyuntura económica por momentos. Se trasladan las crisis de un sector a otro o de una zona monetaria a otra, con graves repercusiones sociales y políticas.
Lo que hoy es posible es la plena retribución, antes que el pleno empleo. La Renta Básica se describe perfectamente en el punto 87 de la ponencia marco, de la Conferencia Política del PSOE, a finales de julio de este año. Tras el debate se aprobó esta idea en un contexto de justicia social, con las aportaciones sobre todo de Josep Borrell. Así recoge Iván García, Secretario General de las Juventudes Socialistas de León, la propuesta en un artículo sobre la Constitución y la Renta Básica en este mismo periódico, hace unos días. Lo que hay que abordar son los medios científicos de su aplicación. Pues puede suceder que sin una análisis adecuado personas con una trayectoria ejemplar en la lucha social, como Alejandro Teilelbaum, en una reciente entrevista entienda la propuesta del PSOE como demagógica, porque no adecua una política fiscal de distribución de la riqueza. Pero al mismo tiempo una medida de equidad bajo el prisma de una justicia social impide la creación de riqueza, necesaria para mantener tal medida. En este sentido podemos recoger los estudios de Amartya Sen , economista indio, premio Nobel de 1.998, sobre su análisis de la desigualdad. Llega a preguntarse, frente a la propuesta de Raws sobre el capitalismo distributivo, "¿igualdad de qué?". Y la conclusión es tener una base mínima de supervivencia. Aplicado a la sociedad Occidental en el momento histórico actual nos lleva a la Renta Básica.
La economía especulativa, la obtención de beneficios y una riqueza que se derrama por doquier con gastos suntuarios y de lujo tanto en el gasto público como en el privado es un hecho. Sin embargo mucha gente duda sobre aplicar la Renta Básica. El problema está en que no sería conveniente interferir su practica con la política fiscal para no mermar los avances sociales en materia de educación, infraestructura y sanidad. La Renta Básica requiere de su propia herramienta económica, la cual la encontramos en la tasa Tobin, propuesta por el economista estadounidense James Tobin, premio Nobel de 1981, pero ampliando su objetivo. Se trataría de incrementar el porcentaje que él propone y el marco de actuación de operaciones especulativas, no sólo en las transacciones de capital sino de los beneficios que no responden a criterios de trabajo, sino de negociación del dinero o de determinados bienes o la aplicación en el mercado o en la producción de nuevas tecnologías. El artículo 128 de la Constitución Española reclama que toda riqueza está subordinada al interés general.
Al ser un criterio científico, la Renta Básica acabará implantándose. Deja de ser un ideal para ser un mecanismo económico. Pero es muy importante preservar los logros sociales. Tal es el reto político de la socialdemocracia al entrar en este tema, pues desde el modelo liberal conservador, frente al liberal progresista, se podrá ofrecer la Renta Básica, pero desmantelando toda acción publica, de manera que se da un dinero a cada ciudadano y sálvese quien pueda. Por eso no es conveniente desarrollar la Renta Básica por la vía fiscal. Su desarrollo es consecuencia del libre mercado, la tecnología y requiere un contexto, el de la Tercera Vía, que defienda los derechos sociales. Al mismo tiempo tiene una vertiente económica, que se define como Nueva Vía, al ser un desarrollo integrador entre el modelo keynesiano y el monetarismo, cuyo proceso dialéctico concluye en la Renta Básica, una vez superada la dicotomía comunismo-capitalismo.
miércoles, enero 10, 2007
El derecho a una vivienda, a un trabajo y a la Renta Básica
El Artículo 47 de la Constitución española dice: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos. Como vemos los poderes públicos deben de promover las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho, pero yo considero que no lo hacen correctamente y que basándose en este derecho se malgasta el dinero publico, puesto que en ningún apartado de ese articulo se menciona que la vivienda deba de ser en propiedad, de ahí que no se pueda entender que se capitalicen las economías domesticas con el dinero publico y no se puedan beneficiar de las mismas los que por diferentes motivos se ven obligados a alquilar una vivienda al no poder comprarla. Tampoco se esta cumpliendo la segunda parte del enunciado en donde lo que más prima en la actualidad es la especulación y el robo de las plusvalías que le corresponderían a la comunidad, lo estamos viendo en casos como el de Marbella. Como vemos este articulo esta en plena vigencia mediática y popular. Parece ser que la legislación actual en la materia esta propiciando todo lo contrario de lo que plantea nuestra carta magna, si la situación social y económica ha cambiado algo deberán de hacer nuestros legisladores, algo habrá que modificar. Considero que una adecuada política de viviendas es propiciar que los ciudadanos puedan disponer de unas viviendas dignas, esto es facilitar para que los ciudadanos puedan alquilar las viviendas y quien lo desee las pueda comprar. La economía ha evolucionado en los últimos 20 años y la sociedad también, es por tanto necesario cambiar el modelo económico y no capitalizar a algunas economías domesticas mediante la venta de viviendas infravaloradas lo que fuerza a una injusticia social y a problemas como los que ocurrieron en Sevilla, ni favorecer a las grandes rentas mediante jugosas deducciones en el impuesto sobre la Renta. Para ello es necesario promover medidas equitativas y universales que permitan aprovechar el actual parque de viviendas vacías. El estado debería de promover el alquiler de viviendas mediante formulas novedosas y esto no se consigue mientras no se elimine la inseguridad jurídica existente. v El no poder acceder a una vivienda lastra el mercado de trabajo al encarecer en gran medida la mobilidad geográfica. El no poder acceder a alquileres asequibles impide la emancipación de los jóvenes, es por ello necesario la adecuación de una política de vivienda eficaz, que permita el acceso a una vivienda digna en unas condiciones aceptables. El Artículo 35 de nuestra constitución dice:1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.2. La ley regulará un estatuto de los trabajadoresMientras que los poderes públicos se preocupan enormemente para que los ciudadanos accedamos a una vivienda en propiedad, no se preocupan de igual forma porque todos tengamos un trabajo, ahora los economistas neoliberales dicen que un 5% de parados se considera técnicamente un pleno empleo. El Pleno empleo es cuando hay más demanda de trabajadores que trabajadores. Entonces la economía y el mercado reaccionan aumentando la productividad por empleado ante la falta de empleados. Es por tanto necesario que los poderes públicos promuevan el deber de los ciudadanos y si no es posible este que les otorgen una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades. Como entiendo que la ley es igual para todo el mundo es necesaria que esta remuneración sea universal solo así el trabajo será libre y justo. Es por ello necesario la aplicación de políticas fiscales que no graven el trabajo, con el fin de crear el espacio necesario que permitan la implantación de una renta básica universal. fuente: Asociación Renta Ciudadana - ARENCI, 3/01/2007
El Artículo 47 de la Constitución española dice: Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos. Como vemos los poderes públicos deben de promover las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho, pero yo considero que no lo hacen correctamente y que basándose en este derecho se malgasta el dinero publico, puesto que en ningún apartado de ese articulo se menciona que la vivienda deba de ser en propiedad, de ahí que no se pueda entender que se capitalicen las economías domesticas con el dinero publico y no se puedan beneficiar de las mismas los que por diferentes motivos se ven obligados a alquilar una vivienda al no poder comprarla. Tampoco se esta cumpliendo la segunda parte del enunciado en donde lo que más prima en la actualidad es la especulación y el robo de las plusvalías que le corresponderían a la comunidad, lo estamos viendo en casos como el de Marbella. Como vemos este articulo esta en plena vigencia mediática y popular. Parece ser que la legislación actual en la materia esta propiciando todo lo contrario de lo que plantea nuestra carta magna, si la situación social y económica ha cambiado algo deberán de hacer nuestros legisladores, algo habrá que modificar. Considero que una adecuada política de viviendas es propiciar que los ciudadanos puedan disponer de unas viviendas dignas, esto es facilitar para que los ciudadanos puedan alquilar las viviendas y quien lo desee las pueda comprar. La economía ha evolucionado en los últimos 20 años y la sociedad también, es por tanto necesario cambiar el modelo económico y no capitalizar a algunas economías domesticas mediante la venta de viviendas infravaloradas lo que fuerza a una injusticia social y a problemas como los que ocurrieron en Sevilla, ni favorecer a las grandes rentas mediante jugosas deducciones en el impuesto sobre la Renta. Para ello es necesario promover medidas equitativas y universales que permitan aprovechar el actual parque de viviendas vacías. El estado debería de promover el alquiler de viviendas mediante formulas novedosas y esto no se consigue mientras no se elimine la inseguridad jurídica existente. v El no poder acceder a una vivienda lastra el mercado de trabajo al encarecer en gran medida la mobilidad geográfica. El no poder acceder a alquileres asequibles impide la emancipación de los jóvenes, es por ello necesario la adecuación de una política de vivienda eficaz, que permita el acceso a una vivienda digna en unas condiciones aceptables. El Artículo 35 de nuestra constitución dice:1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.2. La ley regulará un estatuto de los trabajadoresMientras que los poderes públicos se preocupan enormemente para que los ciudadanos accedamos a una vivienda en propiedad, no se preocupan de igual forma porque todos tengamos un trabajo, ahora los economistas neoliberales dicen que un 5% de parados se considera técnicamente un pleno empleo. El Pleno empleo es cuando hay más demanda de trabajadores que trabajadores. Entonces la economía y el mercado reaccionan aumentando la productividad por empleado ante la falta de empleados. Es por tanto necesario que los poderes públicos promuevan el deber de los ciudadanos y si no es posible este que les otorgen una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades. Como entiendo que la ley es igual para todo el mundo es necesaria que esta remuneración sea universal solo así el trabajo será libre y justo. Es por ello necesario la aplicación de políticas fiscales que no graven el trabajo, con el fin de crear el espacio necesario que permitan la implantación de una renta básica universal. fuente: Asociación Renta Ciudadana - ARENCI, 3/01/2007
viernes, diciembre 22, 2006
Feliz Navidad y prospero Año Nuevo
Feliz Navidad y prospero Año 2007.
Desde estas Paginas queremos agradecer a todos los lectores que han compartido este año con nosotros y desar a todo el mundo un Feliz 2007.
Volveremos el año que viene con toda nuestra ilusión.
Libertad de elegir
El titulo escogido para este articulo no es casualidad. Es el titulo de un libro de Milton Friedman, en donde se enuncia un decálogo liberal, basado en lo más importante que posee un ciudadano: “La libertad de elección”. En este libro se razona y se argumenta la necesidad de la mínima intervención del estado en la economía.
Se podría criticar o discutir, las argumentaciones de dicho decálogo, y seguramente podríamos estar de acuerdo en muchos de esos razonamientos. Hoy nadie discute la libertad de mercado, y como bien argumenta el Filósofo Gustavo Bueno: “Si no existe el mercado no existe la democracia.”
De hecho al mismo razonamiento de que lo más importante es la libertad de elección llega Amartya Kumar Sen y ese mismo razonamiento lo defendemos con nuestra propuesta de la Renta Básica.
Savater señala tres requisitos que favorecen un buen ejercicio de la libertad. Según el filósofo, el primer requisito de la libertad es el conocimiento. No se puede elegir algo que no conocemos. En este campo la educación resulta imprescindible.
El segundo elemento vital en una elección es la capacidad de manejar alternativas de acción. Aduce que hay que tener la capacidad de representarnos mentalmente en alternativas distintas. O sea, el poder de la imaginación.
Y el tercer elemento para Savater es la decisión propiamente dicha. Comenta que por más que conozcamos el mundo, que nos lo imaginemos, es la voluntad quien tiene que decidir. Es el momento del gran dilema. Uno decide ante lo desconocido y nunca sabe si es para bien o para mal. El filósofo recuerda un hecho real, cuando un hombre ante la posibilidad de salvar a uno de dos niños, optó por uno. Veintiún años más tarde, ese niño creció y fue miembro del ETA y asesinó al hombre que lo había salvado. Una muestra de cómo uno actúa en lo desconocido y el drama que también encierra la libertad de elegir.
A nivel económico el problema de fondo no es el discutir sobre si existe o no posibilidad de elegir, porque el estado intervenga en algunos mercados, sino si de verdad se esta en condiciones de poder elegir.
Porque a nivel económico, los pobres, los enfermos y los que carecen de conocimiento no pueden elegir libremente.
Los pobres porque la falta de una Renta Básica, les obliga a depender del factor empleo y por consiguiente, se ven influenciados por quien les sustenta económicamente.
Los enfermos porque ante una enfermedad, y falta de salud, dependen de los estamentos sociales, de la sociedad y de los medios para sobrevivir.
Y los que carecen de conocimiento, porque sin el conocimiento uno no tiene capacidad de elección.
Es por eso por lo que para poder elegir, deben de darse, estas circunstancias, acceso a un sistema de salud universal, acceso a una educación personalizada que fomente las capacidades personales, para que cada persona pueda aportar lo mejor de si mismo a la sociedad y una Renta Básica, que permita una subsistencia independiente del trabajo remunerado. Y es ahí donde la Renta Básica posibilita que todo el mundo pueda ejercer democráticamente su libertad de elección. La renta Básica concilia los dos conceptos de libertad de I.Berlin, la libertad positiva y la negativa.
Puesto que con la falta de alguno de estos pilares, uno no puede disfrutar de la verdadera libertad.
Como argumenta Amartya Kumar Sen en su libro “Nuevo examen de la desigualdad”
Quizás lo más importante es tener la oportunidad real para alcanzar aquello que valoramos. Eso es libertad. Los medios (recursos, bienes básicos...) aumentan la libertad para alcanzar nuestros objetivos, pero una igualdad en los medios no supone una igualdad en la libertad, ya que hay otros factores involucrados en esa libertad (según el sexo, posibilidad de embarazo, exposición a enfermedades...). Además, los medios dependen del pasado (logros anteriores), pero los medios son, de hecho, más importantes que los logros porque se da así más importancia a la libertad, ya que: "El aumento de la libertad mejora la capacidad de los individuos para ayudarse a sí mismos, así como para influir en el mundo, y estos temas son fundamentales para el proceso de desarrollo".
La calidad de vida o el bienestar se mide por sus "funcionamientos" (comida, salud, felicidad, dignidad, posibilidad de participar en la comunidad...). La "CAPACIDAD" es el conjunto de funcionamientos que una persona puede alcanzar. Esto mide la LIBERTAD para elegir entre distintos modos de vida. Esta evaluación es muy diferente a los enfoques tradicionales (el de Rawls, el de Dworkin, el de medir el ingreso real con el PIB/PNB...). O sea, para evaluar el bienestar hay que seleccionar y ponderar las capacidades "importantes", lo cual no es simple ya que son conceptos difusos.
La ventaja del "enfoque de las capacidades" es que nos aleja del ámbito de los bienes, ingresos y utilidades. Su ámbito es el conjunto de puntos donde cada punto es una combinación de funcionamientos. Así, la evaluación del bienestar es la valoración de uno de los mejores puntos de ese conjunto de capacidades.
En este enfoque, la LIBERTAD de elección influye directamente en el bienestar, lo cual NO es considerado por la teoría CONSUMISTA en la que lo importante es lo más valioso (lo más caro) y no el hecho de poder elegir. El bienestar depende de cómo haya surgido el estilo de vida (de si ese estilo es elegido libremente o no, por ejemplo). Efectivamente, esa evaluación puede ser imposible de realizar y, en ocasiones, pude ser necesario usar sólo los funcionamientos alcanzados. Pero debemos distinguir entre lo ideal (procedimiento justo) y lo práctico (con los datos disponibles).
Para que se den unas capacidades mínimas, cierta renta es necesaria, pero a igualdad de renta pueden darse grandes diferencias en las capacidades. Existe una gran relación entre capacidades y libertad. Amartya Sen ha sabido descubrir que, más importante que el logro de las metas personales es el proceso mediante el cual dichas metas son alcanzadas (libertad). Por eso, no basta con paliar los efectos más urgentes de la pobreza, sino que es necesario romper la lógica de la pobreza, de modo que se genere la libertad suficiente como para que los individuos puedan por sí mismos salir de la pobreza. Para que esto suceda, los medios políticos más eficaces son la EDUCACIÓN y la SANIDAD.
La renta necesaria ha de ser la Renta Básica, y una forma de entender la Renta Básica es, la de crear un sistema económico que posibilite la financiación de la misma a través del consumo. El consumo en los países occidentales representa entre el 60 y el 70% del PIB. Todos consumimos, todos aportamos nuestro granito de arena a la distribución de la riqueza. Quien más consume quien más se beneficia del trabajo de los demás más aporta al sistema.
Una renta mínima a todos, o un nivel bajo el cual nadie caiga cuando no puede cuidar de sí mismo, no sólo es una protección absolutamente legítima contra riesgos comunes a todos, sino que es una exigencia necesaria de la Gran Sociedad" cita de Hayek.
Adjunto diferentes conceptos de libertad extraidos de internet:
La respuesta estriba en comprender que la libertad de la que estamos hablando no es un a priori ontológico de la condición humana sino un logro de nuestra integración social. A ello apuntaba Hegel, cuando estableció que “ser libre no es nada, devenir libre lo es todo”. No partimos de la libertad, sino que llegamos a ella. Ser libre es liberarse: de la ignorancia prístina, del exclusivo determinismo genético moldeado según nuestro entorno natural y/o social, de apetitos e impulsos instintivos que la convivencia enseña a controlar. (...) La libertad no es la ausencia original de condicionamientos (cuanto más pequeños somos, más esclavizados estamos por aquello sin lo que no podríamos sobrevivir) sino la conquista de una autonomía simbólica por medio del aprendizaje que nos aclimata a innovaciones y elecciones solo posibles dentro de la comunidad.
SAVATER, Fernando (1997 ; 95-96) “El valor de educar”. Ariel, Barcelona.
Conceptos de libertad positiva y negativa de I.Berlin(1909-1997)
No nos confundamos con los términos. La libertad "negativa", o la libertad de, es la liberal. Se denomina "negativa" no tanto porque represente lo que con ella uno adquiere cuanto por lo que con ella se restringe; principalmente, la coacción. Uno es libre, en consecuencia, en la medida en que no es coaccionado (o es coaccionado lo menos posible): "La libertad política es, simplemente –afirma Berlin–, el ámbito en el que un hombre puede actuar sin ser obstaculizado por otros".
La libertad "positiva", al oponerse en la práctica a la noción de libertad individual, se deforma en "libertad social", en bruto crecimiento de soberanía popular, en "voluntad general", en "interés general", en "ciudadanía"; esto es: en neto Poder de algunos, en artefacto aglutinador y triturador de personas, en sujeto colectivo que, según Rousseau, "al darme a todos, no me doy a ninguno". El Todo, o la libertad para todos, lapida así materialmente al individuo, a la libertad de cada uno.
Se podría criticar o discutir, las argumentaciones de dicho decálogo, y seguramente podríamos estar de acuerdo en muchos de esos razonamientos. Hoy nadie discute la libertad de mercado, y como bien argumenta el Filósofo Gustavo Bueno: “Si no existe el mercado no existe la democracia.”
De hecho al mismo razonamiento de que lo más importante es la libertad de elección llega Amartya Kumar Sen y ese mismo razonamiento lo defendemos con nuestra propuesta de la Renta Básica.
Savater señala tres requisitos que favorecen un buen ejercicio de la libertad. Según el filósofo, el primer requisito de la libertad es el conocimiento. No se puede elegir algo que no conocemos. En este campo la educación resulta imprescindible.
El segundo elemento vital en una elección es la capacidad de manejar alternativas de acción. Aduce que hay que tener la capacidad de representarnos mentalmente en alternativas distintas. O sea, el poder de la imaginación.
Y el tercer elemento para Savater es la decisión propiamente dicha. Comenta que por más que conozcamos el mundo, que nos lo imaginemos, es la voluntad quien tiene que decidir. Es el momento del gran dilema. Uno decide ante lo desconocido y nunca sabe si es para bien o para mal. El filósofo recuerda un hecho real, cuando un hombre ante la posibilidad de salvar a uno de dos niños, optó por uno. Veintiún años más tarde, ese niño creció y fue miembro del ETA y asesinó al hombre que lo había salvado. Una muestra de cómo uno actúa en lo desconocido y el drama que también encierra la libertad de elegir.
A nivel económico el problema de fondo no es el discutir sobre si existe o no posibilidad de elegir, porque el estado intervenga en algunos mercados, sino si de verdad se esta en condiciones de poder elegir.
Porque a nivel económico, los pobres, los enfermos y los que carecen de conocimiento no pueden elegir libremente.
Los pobres porque la falta de una Renta Básica, les obliga a depender del factor empleo y por consiguiente, se ven influenciados por quien les sustenta económicamente.
Los enfermos porque ante una enfermedad, y falta de salud, dependen de los estamentos sociales, de la sociedad y de los medios para sobrevivir.
Y los que carecen de conocimiento, porque sin el conocimiento uno no tiene capacidad de elección.
Es por eso por lo que para poder elegir, deben de darse, estas circunstancias, acceso a un sistema de salud universal, acceso a una educación personalizada que fomente las capacidades personales, para que cada persona pueda aportar lo mejor de si mismo a la sociedad y una Renta Básica, que permita una subsistencia independiente del trabajo remunerado. Y es ahí donde la Renta Básica posibilita que todo el mundo pueda ejercer democráticamente su libertad de elección. La renta Básica concilia los dos conceptos de libertad de I.Berlin, la libertad positiva y la negativa.
Puesto que con la falta de alguno de estos pilares, uno no puede disfrutar de la verdadera libertad.
Como argumenta Amartya Kumar Sen en su libro “Nuevo examen de la desigualdad”
Quizás lo más importante es tener la oportunidad real para alcanzar aquello que valoramos. Eso es libertad. Los medios (recursos, bienes básicos...) aumentan la libertad para alcanzar nuestros objetivos, pero una igualdad en los medios no supone una igualdad en la libertad, ya que hay otros factores involucrados en esa libertad (según el sexo, posibilidad de embarazo, exposición a enfermedades...). Además, los medios dependen del pasado (logros anteriores), pero los medios son, de hecho, más importantes que los logros porque se da así más importancia a la libertad, ya que: "El aumento de la libertad mejora la capacidad de los individuos para ayudarse a sí mismos, así como para influir en el mundo, y estos temas son fundamentales para el proceso de desarrollo".
La calidad de vida o el bienestar se mide por sus "funcionamientos" (comida, salud, felicidad, dignidad, posibilidad de participar en la comunidad...). La "CAPACIDAD" es el conjunto de funcionamientos que una persona puede alcanzar. Esto mide la LIBERTAD para elegir entre distintos modos de vida. Esta evaluación es muy diferente a los enfoques tradicionales (el de Rawls, el de Dworkin, el de medir el ingreso real con el PIB/PNB...). O sea, para evaluar el bienestar hay que seleccionar y ponderar las capacidades "importantes", lo cual no es simple ya que son conceptos difusos.
La ventaja del "enfoque de las capacidades" es que nos aleja del ámbito de los bienes, ingresos y utilidades. Su ámbito es el conjunto de puntos donde cada punto es una combinación de funcionamientos. Así, la evaluación del bienestar es la valoración de uno de los mejores puntos de ese conjunto de capacidades.
En este enfoque, la LIBERTAD de elección influye directamente en el bienestar, lo cual NO es considerado por la teoría CONSUMISTA en la que lo importante es lo más valioso (lo más caro) y no el hecho de poder elegir. El bienestar depende de cómo haya surgido el estilo de vida (de si ese estilo es elegido libremente o no, por ejemplo). Efectivamente, esa evaluación puede ser imposible de realizar y, en ocasiones, pude ser necesario usar sólo los funcionamientos alcanzados. Pero debemos distinguir entre lo ideal (procedimiento justo) y lo práctico (con los datos disponibles).
Para que se den unas capacidades mínimas, cierta renta es necesaria, pero a igualdad de renta pueden darse grandes diferencias en las capacidades. Existe una gran relación entre capacidades y libertad. Amartya Sen ha sabido descubrir que, más importante que el logro de las metas personales es el proceso mediante el cual dichas metas son alcanzadas (libertad). Por eso, no basta con paliar los efectos más urgentes de la pobreza, sino que es necesario romper la lógica de la pobreza, de modo que se genere la libertad suficiente como para que los individuos puedan por sí mismos salir de la pobreza. Para que esto suceda, los medios políticos más eficaces son la EDUCACIÓN y la SANIDAD.
La renta necesaria ha de ser la Renta Básica, y una forma de entender la Renta Básica es, la de crear un sistema económico que posibilite la financiación de la misma a través del consumo. El consumo en los países occidentales representa entre el 60 y el 70% del PIB. Todos consumimos, todos aportamos nuestro granito de arena a la distribución de la riqueza. Quien más consume quien más se beneficia del trabajo de los demás más aporta al sistema.
Una renta mínima a todos, o un nivel bajo el cual nadie caiga cuando no puede cuidar de sí mismo, no sólo es una protección absolutamente legítima contra riesgos comunes a todos, sino que es una exigencia necesaria de la Gran Sociedad" cita de Hayek.
Adjunto diferentes conceptos de libertad extraidos de internet:
La respuesta estriba en comprender que la libertad de la que estamos hablando no es un a priori ontológico de la condición humana sino un logro de nuestra integración social. A ello apuntaba Hegel, cuando estableció que “ser libre no es nada, devenir libre lo es todo”. No partimos de la libertad, sino que llegamos a ella. Ser libre es liberarse: de la ignorancia prístina, del exclusivo determinismo genético moldeado según nuestro entorno natural y/o social, de apetitos e impulsos instintivos que la convivencia enseña a controlar. (...) La libertad no es la ausencia original de condicionamientos (cuanto más pequeños somos, más esclavizados estamos por aquello sin lo que no podríamos sobrevivir) sino la conquista de una autonomía simbólica por medio del aprendizaje que nos aclimata a innovaciones y elecciones solo posibles dentro de la comunidad.
SAVATER, Fernando (1997 ; 95-96) “El valor de educar”. Ariel, Barcelona.
Conceptos de libertad positiva y negativa de I.Berlin(1909-1997)
No nos confundamos con los términos. La libertad "negativa", o la libertad de, es la liberal. Se denomina "negativa" no tanto porque represente lo que con ella uno adquiere cuanto por lo que con ella se restringe; principalmente, la coacción. Uno es libre, en consecuencia, en la medida en que no es coaccionado (o es coaccionado lo menos posible): "La libertad política es, simplemente –afirma Berlin–, el ámbito en el que un hombre puede actuar sin ser obstaculizado por otros".
La libertad "positiva", al oponerse en la práctica a la noción de libertad individual, se deforma en "libertad social", en bruto crecimiento de soberanía popular, en "voluntad general", en "interés general", en "ciudadanía"; esto es: en neto Poder de algunos, en artefacto aglutinador y triturador de personas, en sujeto colectivo que, según Rousseau, "al darme a todos, no me doy a ninguno". El Todo, o la libertad para todos, lapida así materialmente al individuo, a la libertad de cada uno.
lunes, diciembre 18, 2006
Ley de dependencia o Cuarto_Pilar
¿“Cuarto Pilar”?
Ya tenemos “Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia” (30/11/06), y doña Amparo Valcarce la anda publicitando. Bueno es que congresistas y senadores se pongan de acuerdo para algo más que subirse la paga. Hay que felicitarlos.
Sin embargo doña Amparo toma la parte por el todo, como quien coge el rábano por las hojas, con olvido cuco de "los otros dependientes", especialmente de quienes -sin padecer invalidez- sufren una gravísima dependencia económica para lo básico; lo cual les impide desarrollar su potencial humano, la creatividad y hasta el espíritu emprendedor en lo económico. Sobran ejemplos: parados forzosos, mujeres dependientes del sueldo del marido o del amante, jóvenes sin un euro para piso, emanciparse o formar una nueva familia... a estos los ignora la ley que incluye "a todos los dependientes".
La nueva ley supone un incuestionable avance, pero no tanto como nos quiere hacer creer el PSOE. Establece un paquete de servicios denominado "sistema nacional de dependencia" especializado en el sector de población con discapacidad: mayores y discapacitados que no pueden valerse por sí mismos para actividades básicas de la vida diaria, personas con discapacidad intelectual, enfermedad mental y menores de tres años con discapacidades. Dicho sistema es intelectualmente comprensible dentro del auténtico "cuarto pilar" del Estado de Bienestar; que es, según se enseña en Trabajo Social, el conjunto de los servicios sociales "generales" (dirigidos a toda la población) y los "sectoriales" (orientados a atender sectores de población con especiales necesidades, como es el caso). Así que, de ser “pilar”, sería el “quinto”, no el "cuarto" que ya existe y conviene desarrollar. La Nueva denominación se da de coces, sin razón suficiente ni avance teórico que la justifique, con el planteamiento común de los técnicos del Trabajo Social que somos trabajadores sociales. Doña Amparo no escucha a Dña. Rosa Valdeón (PP); tampoco hace caso a Dña. Patrocinio de las Heras, actualmente diputada de la asamblea de Madrid por el PSOE, quien fue Directora General de Acción Social entre 1982 y 1990, y Presidenta del Colegio Profesional de Trabajadores Sociales. Para esta última, dicho “cuarto pilar” son los servicios sociales, no una parte de ellos. Los otros pilares son: la salud, la educación y la seguridad social (Diario de León 29-11-05). Si no me cree, pregunte en los colegios profesionales o a los profesores de Trabajo Social.
Si propongo la innovación de la Renta Básica lo hago basándome en razonadas y profundas aportaciones teóricas y técnicas, como es el caso de la "Teoría Alternativa" de don Ramiro Pinto Cañón. La señora Secretaria de Estado de Asuntos Sociales no aporta nada parecido, sino propaganda vacía de sustancia científica, aunque está bien por su contenido social. A lo más, puede justificar lo de "cuarto pilar" por delante del conjunto de servicios sociales - y como algo substancialmente distinto de ellos- basándose en la enorme dimensión que ocupará en los presupuestos del Estado y las Comunidades Autónomas. Si así hace, logrará poner en evidencia un desequilibrio presupuestario que privilegia la atención de un sector de población (mayoritariamente viejos "asistidos" y sus cuidadores), a costa de no atender otros sectores y áreas de necesidad social, tanto o más acreedores de atención, pero que prometen menos réditos electorales y no permiten maquillar el paro con la creación de empleo precario para la mujer.
Me ahorro analizar la financiación de la ley que, a diferencia de nuestra propuesta de Renta Básica, carece del correspondiente acompañamiento de medidas fiscales estructurales que la hagan sostenible indefinidamente. ¿Con qué pagarán los pobres que no tienen bastantes ingresos? ¿Pagará por ellos el Estado? ¿Lo hará con los fondos obtenidos por el atraco fiscal "progresivo" que cada año se perpetra contra los asalariados, mientras que las ganancias de la especulación siguen sin colaborar al sostenimiento del bien común, o siguen haciéndolo en un porcentaje irrisorio...? Este análisis lo dejo para especialistas en econometría y política presupuestaria.
¿Por qué no promueven una “Ley General de Servicios Sociales” como la General de Sanidad que nos dejó Ernest Lluch? Y, si no les gusta a las comunidades autónomas celosas de las competencias “exclusivas” en materia de “Asistencia Social” (art. 148 CE), que preparen una ley de armonización en materia de servicios sociales, porque así lo exige el “interés general” (art. 150.3 CE).
¿Qué impide iniciar el prometido debate sobre la Renta Básica de Ciudadanía en sede parlamentaria? ¿No encaja con el compromiso del Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, en su carta electoral para marzo de 2004: “el crecimiento económico equilibrado, no para beneficio de minorías, sino para lograr una sociedad más justa y próspera para todos”? Ha llegado el momento, pues el Parlamento Europeo ya la admitió a estudio y debate.
Horacio García Pacios (Presidente de ARENCI en León y Castilla, Trabajador social)
Ya tenemos “Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia” (30/11/06), y doña Amparo Valcarce la anda publicitando. Bueno es que congresistas y senadores se pongan de acuerdo para algo más que subirse la paga. Hay que felicitarlos.
Sin embargo doña Amparo toma la parte por el todo, como quien coge el rábano por las hojas, con olvido cuco de "los otros dependientes", especialmente de quienes -sin padecer invalidez- sufren una gravísima dependencia económica para lo básico; lo cual les impide desarrollar su potencial humano, la creatividad y hasta el espíritu emprendedor en lo económico. Sobran ejemplos: parados forzosos, mujeres dependientes del sueldo del marido o del amante, jóvenes sin un euro para piso, emanciparse o formar una nueva familia... a estos los ignora la ley que incluye "a todos los dependientes".
La nueva ley supone un incuestionable avance, pero no tanto como nos quiere hacer creer el PSOE. Establece un paquete de servicios denominado "sistema nacional de dependencia" especializado en el sector de población con discapacidad: mayores y discapacitados que no pueden valerse por sí mismos para actividades básicas de la vida diaria, personas con discapacidad intelectual, enfermedad mental y menores de tres años con discapacidades. Dicho sistema es intelectualmente comprensible dentro del auténtico "cuarto pilar" del Estado de Bienestar; que es, según se enseña en Trabajo Social, el conjunto de los servicios sociales "generales" (dirigidos a toda la población) y los "sectoriales" (orientados a atender sectores de población con especiales necesidades, como es el caso). Así que, de ser “pilar”, sería el “quinto”, no el "cuarto" que ya existe y conviene desarrollar. La Nueva denominación se da de coces, sin razón suficiente ni avance teórico que la justifique, con el planteamiento común de los técnicos del Trabajo Social que somos trabajadores sociales. Doña Amparo no escucha a Dña. Rosa Valdeón (PP); tampoco hace caso a Dña. Patrocinio de las Heras, actualmente diputada de la asamblea de Madrid por el PSOE, quien fue Directora General de Acción Social entre 1982 y 1990, y Presidenta del Colegio Profesional de Trabajadores Sociales. Para esta última, dicho “cuarto pilar” son los servicios sociales, no una parte de ellos. Los otros pilares son: la salud, la educación y la seguridad social (Diario de León 29-11-05). Si no me cree, pregunte en los colegios profesionales o a los profesores de Trabajo Social.
Si propongo la innovación de la Renta Básica lo hago basándome en razonadas y profundas aportaciones teóricas y técnicas, como es el caso de la "Teoría Alternativa" de don Ramiro Pinto Cañón. La señora Secretaria de Estado de Asuntos Sociales no aporta nada parecido, sino propaganda vacía de sustancia científica, aunque está bien por su contenido social. A lo más, puede justificar lo de "cuarto pilar" por delante del conjunto de servicios sociales - y como algo substancialmente distinto de ellos- basándose en la enorme dimensión que ocupará en los presupuestos del Estado y las Comunidades Autónomas. Si así hace, logrará poner en evidencia un desequilibrio presupuestario que privilegia la atención de un sector de población (mayoritariamente viejos "asistidos" y sus cuidadores), a costa de no atender otros sectores y áreas de necesidad social, tanto o más acreedores de atención, pero que prometen menos réditos electorales y no permiten maquillar el paro con la creación de empleo precario para la mujer.
Me ahorro analizar la financiación de la ley que, a diferencia de nuestra propuesta de Renta Básica, carece del correspondiente acompañamiento de medidas fiscales estructurales que la hagan sostenible indefinidamente. ¿Con qué pagarán los pobres que no tienen bastantes ingresos? ¿Pagará por ellos el Estado? ¿Lo hará con los fondos obtenidos por el atraco fiscal "progresivo" que cada año se perpetra contra los asalariados, mientras que las ganancias de la especulación siguen sin colaborar al sostenimiento del bien común, o siguen haciéndolo en un porcentaje irrisorio...? Este análisis lo dejo para especialistas en econometría y política presupuestaria.
¿Por qué no promueven una “Ley General de Servicios Sociales” como la General de Sanidad que nos dejó Ernest Lluch? Y, si no les gusta a las comunidades autónomas celosas de las competencias “exclusivas” en materia de “Asistencia Social” (art. 148 CE), que preparen una ley de armonización en materia de servicios sociales, porque así lo exige el “interés general” (art. 150.3 CE).
¿Qué impide iniciar el prometido debate sobre la Renta Básica de Ciudadanía en sede parlamentaria? ¿No encaja con el compromiso del Sr. José Luis Rodríguez Zapatero, en su carta electoral para marzo de 2004: “el crecimiento económico equilibrado, no para beneficio de minorías, sino para lograr una sociedad más justa y próspera para todos”? Ha llegado el momento, pues el Parlamento Europeo ya la admitió a estudio y debate.
Horacio García Pacios (Presidente de ARENCI en León y Castilla, Trabajador social)
viernes, diciembre 08, 2006
Entrevista sobre Renta Basica en Alemania.
Adjunto una traducción de una entrevista, publicada en Sin permiso.
Como vemos en alemania se esta moviendo enormemente la propuesta de la Renta Básica. Los politicos ya comienzan a hablar de ella. Esperemos que los politicos españoles también, se pongan en breve las pilas, y estudien el tema a fondo.
"Con una Renta Básica incondicional será por vez primera posible una igualdad de armas entre las empresas y los empleados"
Sin Permiso/Freitag
Jean-Claude Juncker, el primer ministro luxemburgués, se manifestó la semana pasada partidario de una Renta Básica. Entre los verdes alemanes y los liberales de la FDP [partido liberal alemán] se multiplican las voces que exigen algún tipo de seguridad social básica como gran proyecto conjunto para una futura “coalición Jamaica” [una coalición política verde, amarilla y negra: los verdes, más los liberales, más los democristianos y socialcristianos alemanes]. En vez de cultivar las viejas ilusiones, la izquierda debería ganar perfil en esta discusión, advierte Katja Kipping, la vicepresidente de la Linkspartei-PDS [el partido alemán de la izquierda] en esta entrevista que realizó para Freitag Hans Thie. El debate sobre la Renta Básica está entrando en la Europa Central en una fase en la que pareciera que ninguna fuerza del arco parlamentario puede quedarse al margen. Sirva la entrevista que a continuación se reproduce como ejemplo de sensatez y realismo políticos para quienes alguna vez creyeron que esta original propuesta social iba a quedar al margen de las tradicionales divisiones entre izquierda y derecha.
FREITAG : ¿De quién se siente usted políticamente más cerca, del democristiano Dieter Althaus, que propone una Renta Básica, o del socialista Oskar Lafontaine, que pretende lograr más justicia social por las vías tradicionales ?
Katja Kipping: La idea de una Renta Básica se discute ahora mismo en todos los ambientes políticos sin excepción. Se trata de un gran progreso, difícil de imaginar hace apenas un año. Cuando llegue el momento –esperemos que muy pronto— en que de lo que se hable no sea del “si”, sino del “cómo” se pone por obra una Renta Básica, yo me podré poner de acuerdo mucho más rápidamente con Oskar Lafontaine que con Dieter Althaus.
Mientras llega ese momento, también en lo que toca a la izquierda, hay que recorrer un buen trecho.
Entre muchas gentes de izquierda domina aún la idea de que sólo tiene algún rendimiento quien se presta al trabajo asalariado. Eso es completamente absurdo. A la sociedad le resultan también imprescindibles otras actividades, como el trabajo de cría y educación, o el compromiso público o político honrado, que hasta ahora no han sido crematísticamente recompensadas. También yerra la creencia de que el trabajo asalariado es sin más útil y está cargado de sentido. Piense usted en la industria armamentística, o en procesos de producción gravemente dañinos para nuestro medio ambiente. Igualmente desencaminado va el argumento, según el cual la Renta Básica sería la jauja del consumo salvaje, como ha escrito Ulrik Busch en Freitag. Con 1.000 euros al mes no se aterriza en el país de la Cucaña. De lo que se trata es de posibilitar a las personas una medida mínima de participación en la riqueza social.
Si en el modelo de[l democristiano] Althaus la dotación financiera no se redujera al nivel previsto por el programa Hartz IV, sino que fuera mayor, entonces debería usted preguntarse si está en el partido correcto.
No. Además del monto crematístico, hay otra discrepancia con el modelo de Althaus. Lo que él quiere es substituir todos los sistemas sociales que no pasen por la caja de la sanidad pública por una Renta Básica. Yo, en cambio, no quiero una susbtitución completa, sino más bien un complemento al modelo hoy existente de seguridad y garantías sociales. Por lo demás, nosotros somos el primer partido [alemán] que, al menos como opción digna de ser programáticamente discutida en serio, hemos incorporado la Renta Básica incondicional.
Sin embargo, el grueso tanto de la Linkspartei-PDS como de la WASG [el partido, coaligado electoralmente con la PDS, por la justicia social] sostiene un escenario de reformas distinto. Redistribución de arriba hacia abajo, robustecimiento del poder de compra de las masas, reducción del tiempo de trabajo y más empleo público. Esas son las palabras habituales. ¿Por qué no va usted en la misma dirección?
También yo pugno porque el trabajo asalariado existente se distribuya mejor; también yo estoy a favor de que logremos aumentar el empleo público. Pero no creo que el pleno empleo clásico vuelva a ser posible. Ni la dinámica económica, ni la situación de la política alemana vienen en apoyo de esa opinión. ¿Cómo queremos reformar de raíz el trabajo asalariado o poner por obra un sector público que ofrezca empleo con una dimensión suficiente, si ahora mismo incluso minúsculas correcciones de urgencia, como el aumento a 420 euros de las prestaciones previstas por el programa Hartz-IV, no consiguen mayoría parlamentaria? Mucho más probable es que la idea de una Renta Básica acabe resultando atractiva para las masas y se convierta así en una fuerza material. Si llega a ser mayoritaria entre la población, yo confío en el oportunismo de los partidos para que hagan suyo ese proyecto.
Usted ha mencionado cifras: 475 euros para todos los niños menores de 16 años y 950 euros para todas las ciudadanas y ciudadanos que rebasen esa edad. Eso comporta costos que rondan los 850 mil millones de euros sólo para la Renta Básica incondicional. Aun si, en contrapartida, bajaran algunas prestaciones estatales, queda un volumen de financiación adicional imponente.
¿Ha pensado alguna vez con quién podría usted poner por obra un programa de esa envergadura?
La cuota del estado, es decir, la parte de todos los impuestos e ingresos redistribuidos, subiría manifiestamente: de una magnitud que hoy no llega al 50% a más de un 70%. Eso suena dramático. Pero, por otra parte, hay que tener bien presente que para dos tercios de la sociedad la situación financiera mejoraría. Sólo el tercio más rico quedaría en una situación peor que la actual. La particular charme de una Renta Básica razonablemente realizada consiste precisamente en que no es buena sólo para grupos marginados y estigmatizados, sino también para el entero espectro de unas capas medias poseídas por el miedo al descenso social. La autonomía, en el sentido de poder experimentar con nuevas actividades, resultará accesible a más personas, porque sabrán que, en caso de fracasar, no van a quedar tirados. Incluso para los que hoy tienen empleo la situación será mejor, porque en las negociaciones no podrán ser tan fácilmente chantajeados. Las horas extras y los malos salarios se aceptan ahora porque del transfondo surge, amenazante, el espectro del programa Hartz IV. Con una Renta Básica incondicional será por vez primera posible una ”igualdad de armas“ entre las empresas y los empleados. Habría, pues, muchas personas que se beneficiarían de ella. Y por eso mismo, no debería resultar tan difícil poner por obra una Renta Básica incondicional.
Sin embargo, la máquina de productividad del capitalismo tiene que estar bien engrasada. Si no, quiebra la base que hace posible una Renta Básica incondicional. Por eso habría que reflexionar mucho sobre las cargas a que se somete al tercio más rico de la sociedad y a las empresas. En la II Guerra Mundial, los beneficios empresariales en los EEUU fueron a parar en un 90% al Estado. Que algo parecido pueda ocurrir en tiempo de paz, es cuando menos dudoso.
En ninguna reforma pueden predecirse exactamente los efectos laterales. Pero incluso quienes estarían financieramente mucho más lastrados que hoy dispondrían de una ventaja que no puede subestimarse. Vivirían en una sociedad más humana, más digna de ser vivida. En esa medida, la Renta Básica incondicional debería entenderse cada vez más como suma democrática, como prenda en depósito para una comunidad vital, creativa, en la que las diferencias de ingreso dejan de determinarlo todo. Incluso las gentes instruidas y altamente calificadas tienen ya la experiencia, al menos en su entorno, de lo que pueden significar el paro y la pobreza.
Evidentemente no estamos ahora en tiempo de guerra, al menos militarmente hablando. Pero en lo tocante a la situación social, hablar de tiempos de paz suena tal vez un tanto eufemístico. Pues el hiato que divide a pobres y ricos no deja de ensancharse. Hace mucho que el miedo al paro ha penetrado en las capas medias. Millones de personas que todavía tienen un puesto de trabajo, a causa del demencial ajetreo laboral, se explotan a sí mismas y explotan a las circunstancias familiares. A la larga, eso destruye la sociedad.
Precisamente por eso, los socialistas exigían en el pasado otra sociedad. No los rendimientos del capital, sino el capital mismo es lo que, de acuerdo con esa vieja posición, debería ser socializado con una Renta Básica.
En la RDA [República Democrática Alemana] se dijo hasta 1989 que en la fase de transición al comunismo teníamos que rendir más, para que el día de mañana nos fuera mejor. En vez de comunismo, lo que vino fue un cambio que trajo consigo el desempleo masivo. Hoy se predica algo de todo punto análogo: que primero hay que atravesar el valle de lágrimas, a fin de que impere luego el pleno empleo. En vez de difundir tales promesas salvíficas, yo prefiero luchar por trans formacio nes que, aquí y ahora, mejoren la situación vital de las personas y que, al propio tiempo, tengan el potencial de convertirse en cabeza de puente hacia otra sociedad. Ya se verá si la Renta Básica incondicional acaba siendo, de una u otra forma, el caballo de Troya que allane el camino a una sociedad globalmente distinta. En todo caso, es un buen presupuesto para experimentar nuevas formas de economizar y de vivir.
Katja Kipping es la vicepresidente de la Linkspartei [Partido de la Izquierda alemán]. Hans Thie es un analista político especializado en asuntos económicos que escribe regularmente en el semanario alemán de izquierda Freitag.
Traducción para www.sinpermiso.info : Roc F. Nyerro
Como vemos en alemania se esta moviendo enormemente la propuesta de la Renta Básica. Los politicos ya comienzan a hablar de ella. Esperemos que los politicos españoles también, se pongan en breve las pilas, y estudien el tema a fondo.
"Con una Renta Básica incondicional será por vez primera posible una igualdad de armas entre las empresas y los empleados"
Sin Permiso/Freitag
Jean-Claude Juncker, el primer ministro luxemburgués, se manifestó la semana pasada partidario de una Renta Básica. Entre los verdes alemanes y los liberales de la FDP [partido liberal alemán] se multiplican las voces que exigen algún tipo de seguridad social básica como gran proyecto conjunto para una futura “coalición Jamaica” [una coalición política verde, amarilla y negra: los verdes, más los liberales, más los democristianos y socialcristianos alemanes]. En vez de cultivar las viejas ilusiones, la izquierda debería ganar perfil en esta discusión, advierte Katja Kipping, la vicepresidente de la Linkspartei-PDS [el partido alemán de la izquierda] en esta entrevista que realizó para Freitag Hans Thie. El debate sobre la Renta Básica está entrando en la Europa Central en una fase en la que pareciera que ninguna fuerza del arco parlamentario puede quedarse al margen. Sirva la entrevista que a continuación se reproduce como ejemplo de sensatez y realismo políticos para quienes alguna vez creyeron que esta original propuesta social iba a quedar al margen de las tradicionales divisiones entre izquierda y derecha.
FREITAG : ¿De quién se siente usted políticamente más cerca, del democristiano Dieter Althaus, que propone una Renta Básica, o del socialista Oskar Lafontaine, que pretende lograr más justicia social por las vías tradicionales ?
Katja Kipping: La idea de una Renta Básica se discute ahora mismo en todos los ambientes políticos sin excepción. Se trata de un gran progreso, difícil de imaginar hace apenas un año. Cuando llegue el momento –esperemos que muy pronto— en que de lo que se hable no sea del “si”, sino del “cómo” se pone por obra una Renta Básica, yo me podré poner de acuerdo mucho más rápidamente con Oskar Lafontaine que con Dieter Althaus.
Mientras llega ese momento, también en lo que toca a la izquierda, hay que recorrer un buen trecho.
Entre muchas gentes de izquierda domina aún la idea de que sólo tiene algún rendimiento quien se presta al trabajo asalariado. Eso es completamente absurdo. A la sociedad le resultan también imprescindibles otras actividades, como el trabajo de cría y educación, o el compromiso público o político honrado, que hasta ahora no han sido crematísticamente recompensadas. También yerra la creencia de que el trabajo asalariado es sin más útil y está cargado de sentido. Piense usted en la industria armamentística, o en procesos de producción gravemente dañinos para nuestro medio ambiente. Igualmente desencaminado va el argumento, según el cual la Renta Básica sería la jauja del consumo salvaje, como ha escrito Ulrik Busch en Freitag. Con 1.000 euros al mes no se aterriza en el país de la Cucaña. De lo que se trata es de posibilitar a las personas una medida mínima de participación en la riqueza social.
Si en el modelo de[l democristiano] Althaus la dotación financiera no se redujera al nivel previsto por el programa Hartz IV, sino que fuera mayor, entonces debería usted preguntarse si está en el partido correcto.
No. Además del monto crematístico, hay otra discrepancia con el modelo de Althaus. Lo que él quiere es substituir todos los sistemas sociales que no pasen por la caja de la sanidad pública por una Renta Básica. Yo, en cambio, no quiero una susbtitución completa, sino más bien un complemento al modelo hoy existente de seguridad y garantías sociales. Por lo demás, nosotros somos el primer partido [alemán] que, al menos como opción digna de ser programáticamente discutida en serio, hemos incorporado la Renta Básica incondicional.
Sin embargo, el grueso tanto de la Linkspartei-PDS como de la WASG [el partido, coaligado electoralmente con la PDS, por la justicia social] sostiene un escenario de reformas distinto. Redistribución de arriba hacia abajo, robustecimiento del poder de compra de las masas, reducción del tiempo de trabajo y más empleo público. Esas son las palabras habituales. ¿Por qué no va usted en la misma dirección?
También yo pugno porque el trabajo asalariado existente se distribuya mejor; también yo estoy a favor de que logremos aumentar el empleo público. Pero no creo que el pleno empleo clásico vuelva a ser posible. Ni la dinámica económica, ni la situación de la política alemana vienen en apoyo de esa opinión. ¿Cómo queremos reformar de raíz el trabajo asalariado o poner por obra un sector público que ofrezca empleo con una dimensión suficiente, si ahora mismo incluso minúsculas correcciones de urgencia, como el aumento a 420 euros de las prestaciones previstas por el programa Hartz-IV, no consiguen mayoría parlamentaria? Mucho más probable es que la idea de una Renta Básica acabe resultando atractiva para las masas y se convierta así en una fuerza material. Si llega a ser mayoritaria entre la población, yo confío en el oportunismo de los partidos para que hagan suyo ese proyecto.
Usted ha mencionado cifras: 475 euros para todos los niños menores de 16 años y 950 euros para todas las ciudadanas y ciudadanos que rebasen esa edad. Eso comporta costos que rondan los 850 mil millones de euros sólo para la Renta Básica incondicional. Aun si, en contrapartida, bajaran algunas prestaciones estatales, queda un volumen de financiación adicional imponente.
¿Ha pensado alguna vez con quién podría usted poner por obra un programa de esa envergadura?
La cuota del estado, es decir, la parte de todos los impuestos e ingresos redistribuidos, subiría manifiestamente: de una magnitud que hoy no llega al 50% a más de un 70%. Eso suena dramático. Pero, por otra parte, hay que tener bien presente que para dos tercios de la sociedad la situación financiera mejoraría. Sólo el tercio más rico quedaría en una situación peor que la actual. La particular charme de una Renta Básica razonablemente realizada consiste precisamente en que no es buena sólo para grupos marginados y estigmatizados, sino también para el entero espectro de unas capas medias poseídas por el miedo al descenso social. La autonomía, en el sentido de poder experimentar con nuevas actividades, resultará accesible a más personas, porque sabrán que, en caso de fracasar, no van a quedar tirados. Incluso para los que hoy tienen empleo la situación será mejor, porque en las negociaciones no podrán ser tan fácilmente chantajeados. Las horas extras y los malos salarios se aceptan ahora porque del transfondo surge, amenazante, el espectro del programa Hartz IV. Con una Renta Básica incondicional será por vez primera posible una ”igualdad de armas“ entre las empresas y los empleados. Habría, pues, muchas personas que se beneficiarían de ella. Y por eso mismo, no debería resultar tan difícil poner por obra una Renta Básica incondicional.
Sin embargo, la máquina de productividad del capitalismo tiene que estar bien engrasada. Si no, quiebra la base que hace posible una Renta Básica incondicional. Por eso habría que reflexionar mucho sobre las cargas a que se somete al tercio más rico de la sociedad y a las empresas. En la II Guerra Mundial, los beneficios empresariales en los EEUU fueron a parar en un 90% al Estado. Que algo parecido pueda ocurrir en tiempo de paz, es cuando menos dudoso.
En ninguna reforma pueden predecirse exactamente los efectos laterales. Pero incluso quienes estarían financieramente mucho más lastrados que hoy dispondrían de una ventaja que no puede subestimarse. Vivirían en una sociedad más humana, más digna de ser vivida. En esa medida, la Renta Básica incondicional debería entenderse cada vez más como suma democrática, como prenda en depósito para una comunidad vital, creativa, en la que las diferencias de ingreso dejan de determinarlo todo. Incluso las gentes instruidas y altamente calificadas tienen ya la experiencia, al menos en su entorno, de lo que pueden significar el paro y la pobreza.
Evidentemente no estamos ahora en tiempo de guerra, al menos militarmente hablando. Pero en lo tocante a la situación social, hablar de tiempos de paz suena tal vez un tanto eufemístico. Pues el hiato que divide a pobres y ricos no deja de ensancharse. Hace mucho que el miedo al paro ha penetrado en las capas medias. Millones de personas que todavía tienen un puesto de trabajo, a causa del demencial ajetreo laboral, se explotan a sí mismas y explotan a las circunstancias familiares. A la larga, eso destruye la sociedad.
Precisamente por eso, los socialistas exigían en el pasado otra sociedad. No los rendimientos del capital, sino el capital mismo es lo que, de acuerdo con esa vieja posición, debería ser socializado con una Renta Básica.
En la RDA [República Democrática Alemana] se dijo hasta 1989 que en la fase de transición al comunismo teníamos que rendir más, para que el día de mañana nos fuera mejor. En vez de comunismo, lo que vino fue un cambio que trajo consigo el desempleo masivo. Hoy se predica algo de todo punto análogo: que primero hay que atravesar el valle de lágrimas, a fin de que impere luego el pleno empleo. En vez de difundir tales promesas salvíficas, yo prefiero luchar por trans formacio nes que, aquí y ahora, mejoren la situación vital de las personas y que, al propio tiempo, tengan el potencial de convertirse en cabeza de puente hacia otra sociedad. Ya se verá si la Renta Básica incondicional acaba siendo, de una u otra forma, el caballo de Troya que allane el camino a una sociedad globalmente distinta. En todo caso, es un buen presupuesto para experimentar nuevas formas de economizar y de vivir.
Katja Kipping es la vicepresidente de la Linkspartei [Partido de la Izquierda alemán]. Hans Thie es un analista político especializado en asuntos económicos que escribe regularmente en el semanario alemán de izquierda Freitag.
Traducción para www.sinpermiso.info : Roc F. Nyerro
sábado, diciembre 02, 2006
SUBVENCIONES AGRARIAS ¿LA RENTA BÁSICA?
La reforma de la PAC (política Agraria Común) está servida, la OMC del azúcar y otras, al establecer un recorte de las subvenciones. Se inicia el «desacoplamiento» (desvinculación) de las mismas respecto de la producción. No es razonable, salvo a los que engordan por esto el patrimonio, que la PAC absorba el 45% de los presupuestos. Pero la reducción de ésta hasta al 35% en 2013 suscita rechazo y aguza el ingenio en busca de alternativas que justifiquen la permanencia de las ayudas a la renta de los poseedores de tierras o negocios agropecuarios. El nuevo marco financiero en Europa entre 2007-2013 prevé invertir millones de euros a precios de 2004: 344.809 en gastos de mercado y subvenciones directas a la producción agropecuaria; y sólo 99.297 para desarrollo rural. La diferencia es considerable: 245.512 a favor de los pagos directos. El desarrollo rural sigue siendo víctima de semejante reparto, y así nos va. ¿Pero es razonable seguir dedicando tanto dinero a incrementar las rentas de un sector de población, habiendo otros tanto o más necesitados? ¿Acaso los parados forzosos y subempleados sin acceso a vivienda digna no merecen más ayuda que el Príncipe de Gales, la Duquesa de Alba o los defraudadores de la leche, del aceite, del lino, de la colza o del algodón?
La fabricación de biodiesel se perfila, en este contexto, como una argucia más para justificar las subvenciones directas a la producción. ¿A cuánto el barril, sumando el coste de la subvención? ¿No hay mejores alternativas para cumplir con Kyoto, descartada la energía atómica? Para los tractores no sirve el motor nuclear... ¿No sería más productivo, a largo plazo, invertir en energía solar, o en la alternativa del hidrógeno propuesta por el economista estadounidense Jeremy Rifkin? Juan Antonio Rodríguez, presidente de Coag León, sospecha que el dinero se lo van a llevar los de siempre. No le falta razón (El Mundo/La Crónica de León, 27/9/06). Además, por esa vía, será imposible parar la sangría de población en el rural. La prensa advierte desde hace años que los pueblos de León se mueren (Diario de León, 16/10/06). Si tan necesario es mantenerlos vivos, que nos paguen un sueldo por vivir en ellos. Verán como la gente acude y no se va. Nuestros políticos deberían ir pensando en aplicar «la prima rural» que sugiere Celedonio Pérez en La Opinión de Zamora (4/10/05). También deberían rectificar las leyes que introducen prohibiciones e impedimentos burocráticos absurdos al libre aprovechamiento de recursos (leña, pastos, manzanilla, orégano, cuadras, etc.) tal como los lugareños acostumbran desde tiempo inmemorial.
La Comisaria Europea de Agricultura, Mariann Fischer Böel, propone “un salario garantizado para los agricultores” (infoagro.com 17-03-2005). También aboga por la simplificación de la PAC, insistiendo en el régimen de pago único que reemplaza la compleja red de subvenciones individuales vinculadas a la producción o a la superficie sembrada. Asimismo sugiere la revisión de la condicionalidad (Abc 5/10/06). Son pasos en la buena dirección, pero insuficientes, porque no modifican la política fundamental. Cediendo el interés público al de los grupos de presión. ¿Hasta cuándo vamos a vivir de subvenciones que ocultan la falta de competitividad?
En diciembre de 2005, una delegación de ARENCI acudió al Ministerio de Agricultura para hablar con los técnicos de una propuesta más audaz que supera las discriminaciones entre sectores de población: La «Renta Básica de Ciudadanía» para todos los europeos de la Zona Euro, con exclusión expresa de los inmigrantes; pues dársela sería deformar el contenido y el sentido técnico de la medida. En dicha delegación acudieron don José Antonio Pérez, coordinador del Observatorio de la Renta Básica de ATTAC-Madrid y don Victoriano Fernández, alcalde de Santa Eufemia del Arroyo (Valladolid). Ramiro Pinto y quien escribe de ARENCI. El Parlamento Europeo admitió a estudio dicha propuesta, vía comisión de peticiones, el pasado verano (Diario de León 3/8/06, El Mundo La crónica de León 19/9/06). En el paquete de medidas fiscales que acompañan a la propuesta se incluye la homologación del IVA europeo, y el establecimiento de la «Tasa Renta Básica» sobre los beneficios de la especulación. Todo en aras de una mayor equidad fiscal y para conseguir los fondos necesarios para implantar la economía social de mercado.
Al final..., para que no sigan llevándose el dinero los de siempre ¿No sería mejor establecer la «Renta Básica Europea»? Con ella podríamos dinamizar el libre mercado y, por el mismo precio, asegurar una fiscalidad más equitativa, una mejor distribución de la riqueza, y aminorar la resistencia a los cambios para adaptarnos sin traumas a la nueva realidad económica, marcada por la globalización y la necesidad de cuidar el medio ambiente, el equilibrio y la sostenibilidad.
La Renta Básica plantea un paso inicial que se aprobó el 10 de Febreo de 2004 en la Comisión Europea, sobre planificación presupuestaria para el periodo 2007-2013, primero hacer que el Medio Ambiente sea un objetivo de las políticas agrarias. Segundo que disminuyan sustancialmente las ayudas al mercado y poner en marcha en lugar de subvenciones un PAGO ÚNICO DESACOPLADO” , que viene a ser una estrategia para lo que planteó la Comisaria Europea de Agricultura, Mariann Fischer Böel, y que hemos apoyado en los organismos oficiales por coherencia. Pues es un paso esencial para establecer la Renta Básica, por coherencia.
Horacio García Pacios (Presidente de ARENCI en León y Castilla, Trabajador Social)
La fabricación de biodiesel se perfila, en este contexto, como una argucia más para justificar las subvenciones directas a la producción. ¿A cuánto el barril, sumando el coste de la subvención? ¿No hay mejores alternativas para cumplir con Kyoto, descartada la energía atómica? Para los tractores no sirve el motor nuclear... ¿No sería más productivo, a largo plazo, invertir en energía solar, o en la alternativa del hidrógeno propuesta por el economista estadounidense Jeremy Rifkin? Juan Antonio Rodríguez, presidente de Coag León, sospecha que el dinero se lo van a llevar los de siempre. No le falta razón (El Mundo/La Crónica de León, 27/9/06). Además, por esa vía, será imposible parar la sangría de población en el rural. La prensa advierte desde hace años que los pueblos de León se mueren (Diario de León, 16/10/06). Si tan necesario es mantenerlos vivos, que nos paguen un sueldo por vivir en ellos. Verán como la gente acude y no se va. Nuestros políticos deberían ir pensando en aplicar «la prima rural» que sugiere Celedonio Pérez en La Opinión de Zamora (4/10/05). También deberían rectificar las leyes que introducen prohibiciones e impedimentos burocráticos absurdos al libre aprovechamiento de recursos (leña, pastos, manzanilla, orégano, cuadras, etc.) tal como los lugareños acostumbran desde tiempo inmemorial.
La Comisaria Europea de Agricultura, Mariann Fischer Böel, propone “un salario garantizado para los agricultores” (infoagro.com 17-03-2005). También aboga por la simplificación de la PAC, insistiendo en el régimen de pago único que reemplaza la compleja red de subvenciones individuales vinculadas a la producción o a la superficie sembrada. Asimismo sugiere la revisión de la condicionalidad (Abc 5/10/06). Son pasos en la buena dirección, pero insuficientes, porque no modifican la política fundamental. Cediendo el interés público al de los grupos de presión. ¿Hasta cuándo vamos a vivir de subvenciones que ocultan la falta de competitividad?
En diciembre de 2005, una delegación de ARENCI acudió al Ministerio de Agricultura para hablar con los técnicos de una propuesta más audaz que supera las discriminaciones entre sectores de población: La «Renta Básica de Ciudadanía» para todos los europeos de la Zona Euro, con exclusión expresa de los inmigrantes; pues dársela sería deformar el contenido y el sentido técnico de la medida. En dicha delegación acudieron don José Antonio Pérez, coordinador del Observatorio de la Renta Básica de ATTAC-Madrid y don Victoriano Fernández, alcalde de Santa Eufemia del Arroyo (Valladolid). Ramiro Pinto y quien escribe de ARENCI. El Parlamento Europeo admitió a estudio dicha propuesta, vía comisión de peticiones, el pasado verano (Diario de León 3/8/06, El Mundo La crónica de León 19/9/06). En el paquete de medidas fiscales que acompañan a la propuesta se incluye la homologación del IVA europeo, y el establecimiento de la «Tasa Renta Básica» sobre los beneficios de la especulación. Todo en aras de una mayor equidad fiscal y para conseguir los fondos necesarios para implantar la economía social de mercado.
Al final..., para que no sigan llevándose el dinero los de siempre ¿No sería mejor establecer la «Renta Básica Europea»? Con ella podríamos dinamizar el libre mercado y, por el mismo precio, asegurar una fiscalidad más equitativa, una mejor distribución de la riqueza, y aminorar la resistencia a los cambios para adaptarnos sin traumas a la nueva realidad económica, marcada por la globalización y la necesidad de cuidar el medio ambiente, el equilibrio y la sostenibilidad.
La Renta Básica plantea un paso inicial que se aprobó el 10 de Febreo de 2004 en la Comisión Europea, sobre planificación presupuestaria para el periodo 2007-2013, primero hacer que el Medio Ambiente sea un objetivo de las políticas agrarias. Segundo que disminuyan sustancialmente las ayudas al mercado y poner en marcha en lugar de subvenciones un PAGO ÚNICO DESACOPLADO” , que viene a ser una estrategia para lo que planteó la Comisaria Europea de Agricultura, Mariann Fischer Böel, y que hemos apoyado en los organismos oficiales por coherencia. Pues es un paso esencial para establecer la Renta Básica, por coherencia.
Horacio García Pacios (Presidente de ARENCI en León y Castilla, Trabajador Social)
miércoles, noviembre 29, 2006
Miltón Friedman 1912-2006: Una Breve evaluación
Estimados lectores, ante la controversia y los abundantes comentarios del anterior articulo, quisiera, seguir con otro articulo sobre el mismo tema.
Quisiera llamar la atención sobre el problema monetario que plantea este articulo, enlazandolo con el articulo anterior sobre el legado de Friedmann, y que hace mencion a la teoria de Ford.
Para mi opinión es más importante la distribución de la renta, que el control de la inflacción mediante tecnicas monetaristas. Si miramos a los paises más avanzados, estos siempre soportan una mayor carga fiscal, que por ende proporcionan una mayor distibución de la riqueza.
Por eso yo confio más en la fiscalización que en el monetarismo.
Una mayor distribucion de la riqueza no implica adoptar medidas keynesianas. La distribución de la riqueza enlaza con una mayor calidad de vida social y un mayor bienestar general. De ahi que la Renta Básica sea una medida, que proporcione una estabilidad al sistema economico, al ser una costante de distribución.
Con una constante de Ingresos la inflación sera provocada por la oferta y la demanda, del mercado, por lo que deberia resolverse por el propio mercado, no mediante el encarecimiento del dinero. Como bien se argumenta en el articulo siguiente el dinero es neutral.
Milton Friedman 1912-2006: Una breve evaluación
Richard Du Boff
Zmag
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
El núcleo de la filosofía económica de Milton Friedman, de la que provino todo lo demás, fue la proposición de que “la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario. “Díganme con qué rapidez se permite al gobierno que aumente el suministro de dinero, y les diré cuánta inflación infligirá a la economía de libre empresa – la que, a propósito ha existido siempre en USA.” “El hecho más importante sobe el monopolio empresarial es su relativa falta de importancia desde el punto de vista de la economía en su conjunto,” escribió Friedman en 1962. “Hay unos cuatro millones de empresas que operan separadamente en USA; unas cuatrocientas mil nuevas nacen cada año; una cantidad más pequeña muere cada año... En casi toda industria que uno pueda mencionar, existen gigantes y pigmeos lado a lado.” Mantengan de todas maneras al gobierno fuera de la economía y de las finanzas, comenzando por su monopolio del dinero de la nación, y nuestro sistema competitivo de libre empresa florecerá.
El triunfo definitivo de Friedman, dice la mayor parte de los artículos sobre su vida, tuvo lugar en los años setenta, cuando supuestamente refutó las políticas económicas de John Maynard Keynes. “Incluso cuando lo proscribían como alguien que se negaba a ver la realidad en asuntos económicos,” escribe Holcomb Noble en The New York Times (17 de noviembre), “predijo en los años sesenta que se acercaba el fin del auge económico. Cuenten con que aumentará el desempleo, dijo, y que la inflación aumentará, al mismo tiempo. La predicción se cumplió en los años setenta. Fue Paul Samuelson el que llamó al fenómeno stagflación. El análisis y la predicción del señor Friedman fueron considerados como un logro intelectual sorprendente y contribuyeron a que obtuviera el Premio Nobel por sus teorías monetarias.” Greg Ip y Mark Whitehouse (Wall Street Journal, 17 de noviembre) agregan que “Junto con el economista Edmund Phelps, el ganador del Premio Nobel de este año, el señor Friedman desarrolló también en los años sesenta la teoría de que los que deciden la política no podrían mantener un bajo desempleo permitiendo una inflación mayor. Este punto de vista influye en los principales bancos centrales en la actualidad, incluyendo a la Reserva Federal, ayudó a derrotar la inflación en los años setenta y preparó el ambiente para la baja inflación y el bajo desempleo en los años noventa y en la actualidad. Paul Volcker, que llegó a ser presidente de la Reserva Federal en 1970, fue el que puso en práctica la teoría monetarista, adoptando objetivos de suministro de dinero que elevaron las tasas de interés a niveles de dos cifras, sumió a la economía en una profunda recesión, y terminó por reducir drásticamente la inflación.”
Hablando del rápido aumento de los precios del petróleo como resultado de los recortes en la producción de la OPEC que comenzaron en octubre de 1973, Friedman dijo en 1974: “La crisis mundial ha pasado ahora su clímax. La cuadruplicación inicial del precio del petróleo crudo después de que los árabes redujeron la producción fue una reacción temporal que ha estado generando su propia cura. Los precios más elevados indujeron a los consumidores a economizar y a otros productores a aumentar la producción... A fin de mantener altos los precios, los árabes habrían tenido que restringir a cero su producción; no podrían mantener por mucho tiempo el precio mundial del crudo a 10 dólares por barril. Mucho antes de llegar a ese punto el cartel se derrumbaría.” (Newsweek, 4 de marzo de 1974).
En otras palabras, el dinero es “neutral”: ya que los aumentos en el precio del petróleo, o de cualquier otro precio, no producen un aumento en el acopio de dinero, no producirán inflación. Por lo tanto, aunque el cartel OPEC estaba aumentando sus precios, el mundo no sufriría, porque todos los demás bienes seguirían siendo producidos – y vendidos a precios más bajos. El precio promedio de los bienes en general cambiaría muy poco; la inflación sería insignificante; y no ocurrirían pérdidas reales de producción o de empleos.
Los precios del petróleo se situaban entre 3 y 4 dólares por barril antes del otoño de 1973; subieron a 14 dólares por barril en 1978 y a 35 dólares en 1981 – una “crisis” de ocho años según todas las pautas. Desde 1979, la Reserva Federal de USA, bajo Volcker, trató de hacer retroceder la inflación, no mediante el establecimiento de modelos de suministro de dinero (que en todo caso son difíciles de lograr) sino aumentando las tasas de interés a niveles récord. El resultado fue una severa recesión, que duró desde mediados de 1980 hasta 1982 – la depresión más prolongada desde los años treinta. Mientras la economía se contraía, el desempleo aumentaba, sólo porque la Reserva Federal aplicó un torniquete a la economía – no, como predijo Friedman en los años sesenta y setenta, porque el gobierno estaba creando y gastando demasiado dinero en la errónea creencia keynesiana de que podría estimular la economía y reducir la tasa de desempleo. “Cuenten con que el desempleo crecerá, dijo [Friedman], y la inflación aumentará, al mismo tiempo” (señala Noble del Times).
En realidad, mientras la tasa oficial de desempleo aumentó de un 5,8% en 1979 a un nivel récord en la posguerra de un 10,8% a fines de 1982, el suministro de dinero disminuía dramáticamente, creciendo un 13,3% en 1979 y sólo un 3,8% en 1982. También podría preguntarse por qué una Reserva Federal friedmanita habría permitido algún crecimiento en absoluto del dinero mientras los niveles de precio aumentaban.
Lo que sigue es el cuadro de cómo se veía la relación entre el suministro de dinero y la inflación que supuestamente se siguen de cerca, durante el tiempo del triunfo de Friedman:
En 1977 hasta 1981: El suministro del dinero aumentó en un 32%, los precios en un 50%.
En 1982 hasta 1986: El suministro del dinero aumentó en un 53%, los precios en un 14%.
Y después:
En 1983 hasta 1992: El suministro de dinero aumentó en un 97%, los precios en un 41%.
En 1993 hasta 2004: El suministro de dinero aumentó en un 21%, los precios en un 31%.
A partir 1990, la mayoría de los economistas y de las autoridades financieras creyeron que el suministro de dinero debería ser medido como “M2,” lo que incluye no sólo a la moneda (efectivo) en manos del público y de las cuentas bancarias de cheques (“M1”, como mostrado arriba), sino también cuentas de dinero del mercado y depósitos de ahorro. Según esa medición los valores desde 1993 hasta 1994 se verían sustancialmente diferentes (los otros tres períodos no): El suministro de dinero M2 aumentó un 84%, los precios un 31%.
En cuanto al legado de Milton Friedman, pocas veces en la historia se ha acumulado tanto encomio en tan poco. No precisa para juzgar el resto del edificio totalmente antiestatal de Friedman (no tengo el estómago) – su oposición a toda forma de regulación y de gastos gubernamentales (excepto los militares), su oposición a la educación pública y a la Seguridad Social... y su papel como asesor económico del régimen de Pinochet en Chile que realizó un golpe en 1973 contra el presidente democráticamente elegido, Salvador Allende. Pero el golpe, para Mr. Friedman “no fue más que un bache en la ruta,” nos asegura Noble del Times, aunque uno se pregunta de qué ruta se habrá tratado.
http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=10&ItemID=11445
Quisiera llamar la atención sobre el problema monetario que plantea este articulo, enlazandolo con el articulo anterior sobre el legado de Friedmann, y que hace mencion a la teoria de Ford.
Para mi opinión es más importante la distribución de la renta, que el control de la inflacción mediante tecnicas monetaristas. Si miramos a los paises más avanzados, estos siempre soportan una mayor carga fiscal, que por ende proporcionan una mayor distibución de la riqueza.
Por eso yo confio más en la fiscalización que en el monetarismo.
Una mayor distribucion de la riqueza no implica adoptar medidas keynesianas. La distribución de la riqueza enlaza con una mayor calidad de vida social y un mayor bienestar general. De ahi que la Renta Básica sea una medida, que proporcione una estabilidad al sistema economico, al ser una costante de distribución.
Con una constante de Ingresos la inflación sera provocada por la oferta y la demanda, del mercado, por lo que deberia resolverse por el propio mercado, no mediante el encarecimiento del dinero. Como bien se argumenta en el articulo siguiente el dinero es neutral.
Milton Friedman 1912-2006: Una breve evaluación
Richard Du Boff
Zmag
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
El núcleo de la filosofía económica de Milton Friedman, de la que provino todo lo demás, fue la proposición de que “la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario. “Díganme con qué rapidez se permite al gobierno que aumente el suministro de dinero, y les diré cuánta inflación infligirá a la economía de libre empresa – la que, a propósito ha existido siempre en USA.” “El hecho más importante sobe el monopolio empresarial es su relativa falta de importancia desde el punto de vista de la economía en su conjunto,” escribió Friedman en 1962. “Hay unos cuatro millones de empresas que operan separadamente en USA; unas cuatrocientas mil nuevas nacen cada año; una cantidad más pequeña muere cada año... En casi toda industria que uno pueda mencionar, existen gigantes y pigmeos lado a lado.” Mantengan de todas maneras al gobierno fuera de la economía y de las finanzas, comenzando por su monopolio del dinero de la nación, y nuestro sistema competitivo de libre empresa florecerá.
El triunfo definitivo de Friedman, dice la mayor parte de los artículos sobre su vida, tuvo lugar en los años setenta, cuando supuestamente refutó las políticas económicas de John Maynard Keynes. “Incluso cuando lo proscribían como alguien que se negaba a ver la realidad en asuntos económicos,” escribe Holcomb Noble en The New York Times (17 de noviembre), “predijo en los años sesenta que se acercaba el fin del auge económico. Cuenten con que aumentará el desempleo, dijo, y que la inflación aumentará, al mismo tiempo. La predicción se cumplió en los años setenta. Fue Paul Samuelson el que llamó al fenómeno stagflación. El análisis y la predicción del señor Friedman fueron considerados como un logro intelectual sorprendente y contribuyeron a que obtuviera el Premio Nobel por sus teorías monetarias.” Greg Ip y Mark Whitehouse (Wall Street Journal, 17 de noviembre) agregan que “Junto con el economista Edmund Phelps, el ganador del Premio Nobel de este año, el señor Friedman desarrolló también en los años sesenta la teoría de que los que deciden la política no podrían mantener un bajo desempleo permitiendo una inflación mayor. Este punto de vista influye en los principales bancos centrales en la actualidad, incluyendo a la Reserva Federal, ayudó a derrotar la inflación en los años setenta y preparó el ambiente para la baja inflación y el bajo desempleo en los años noventa y en la actualidad. Paul Volcker, que llegó a ser presidente de la Reserva Federal en 1970, fue el que puso en práctica la teoría monetarista, adoptando objetivos de suministro de dinero que elevaron las tasas de interés a niveles de dos cifras, sumió a la economía en una profunda recesión, y terminó por reducir drásticamente la inflación.”
Hablando del rápido aumento de los precios del petróleo como resultado de los recortes en la producción de la OPEC que comenzaron en octubre de 1973, Friedman dijo en 1974: “La crisis mundial ha pasado ahora su clímax. La cuadruplicación inicial del precio del petróleo crudo después de que los árabes redujeron la producción fue una reacción temporal que ha estado generando su propia cura. Los precios más elevados indujeron a los consumidores a economizar y a otros productores a aumentar la producción... A fin de mantener altos los precios, los árabes habrían tenido que restringir a cero su producción; no podrían mantener por mucho tiempo el precio mundial del crudo a 10 dólares por barril. Mucho antes de llegar a ese punto el cartel se derrumbaría.” (Newsweek, 4 de marzo de 1974).
En otras palabras, el dinero es “neutral”: ya que los aumentos en el precio del petróleo, o de cualquier otro precio, no producen un aumento en el acopio de dinero, no producirán inflación. Por lo tanto, aunque el cartel OPEC estaba aumentando sus precios, el mundo no sufriría, porque todos los demás bienes seguirían siendo producidos – y vendidos a precios más bajos. El precio promedio de los bienes en general cambiaría muy poco; la inflación sería insignificante; y no ocurrirían pérdidas reales de producción o de empleos.
Los precios del petróleo se situaban entre 3 y 4 dólares por barril antes del otoño de 1973; subieron a 14 dólares por barril en 1978 y a 35 dólares en 1981 – una “crisis” de ocho años según todas las pautas. Desde 1979, la Reserva Federal de USA, bajo Volcker, trató de hacer retroceder la inflación, no mediante el establecimiento de modelos de suministro de dinero (que en todo caso son difíciles de lograr) sino aumentando las tasas de interés a niveles récord. El resultado fue una severa recesión, que duró desde mediados de 1980 hasta 1982 – la depresión más prolongada desde los años treinta. Mientras la economía se contraía, el desempleo aumentaba, sólo porque la Reserva Federal aplicó un torniquete a la economía – no, como predijo Friedman en los años sesenta y setenta, porque el gobierno estaba creando y gastando demasiado dinero en la errónea creencia keynesiana de que podría estimular la economía y reducir la tasa de desempleo. “Cuenten con que el desempleo crecerá, dijo [Friedman], y la inflación aumentará, al mismo tiempo” (señala Noble del Times).
En realidad, mientras la tasa oficial de desempleo aumentó de un 5,8% en 1979 a un nivel récord en la posguerra de un 10,8% a fines de 1982, el suministro de dinero disminuía dramáticamente, creciendo un 13,3% en 1979 y sólo un 3,8% en 1982. También podría preguntarse por qué una Reserva Federal friedmanita habría permitido algún crecimiento en absoluto del dinero mientras los niveles de precio aumentaban.
Lo que sigue es el cuadro de cómo se veía la relación entre el suministro de dinero y la inflación que supuestamente se siguen de cerca, durante el tiempo del triunfo de Friedman:
En 1977 hasta 1981: El suministro del dinero aumentó en un 32%, los precios en un 50%.
En 1982 hasta 1986: El suministro del dinero aumentó en un 53%, los precios en un 14%.
Y después:
En 1983 hasta 1992: El suministro de dinero aumentó en un 97%, los precios en un 41%.
En 1993 hasta 2004: El suministro de dinero aumentó en un 21%, los precios en un 31%.
A partir 1990, la mayoría de los economistas y de las autoridades financieras creyeron que el suministro de dinero debería ser medido como “M2,” lo que incluye no sólo a la moneda (efectivo) en manos del público y de las cuentas bancarias de cheques (“M1”, como mostrado arriba), sino también cuentas de dinero del mercado y depósitos de ahorro. Según esa medición los valores desde 1993 hasta 1994 se verían sustancialmente diferentes (los otros tres períodos no): El suministro de dinero M2 aumentó un 84%, los precios un 31%.
En cuanto al legado de Milton Friedman, pocas veces en la historia se ha acumulado tanto encomio en tan poco. No precisa para juzgar el resto del edificio totalmente antiestatal de Friedman (no tengo el estómago) – su oposición a toda forma de regulación y de gastos gubernamentales (excepto los militares), su oposición a la educación pública y a la Seguridad Social... y su papel como asesor económico del régimen de Pinochet en Chile que realizó un golpe en 1973 contra el presidente democráticamente elegido, Salvador Allende. Pero el golpe, para Mr. Friedman “no fue más que un bache en la ruta,” nos asegura Noble del Times, aunque uno se pregunta de qué ruta se habrá tratado.
http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=10&ItemID=11445
viernes, noviembre 24, 2006
El Legado de Milton Friedman
Este articulo ha sido publicado en la Tribuna del Diario de León(23.11.2006). Considermos que es un articulo muy interesante, de ahi que lo traslademos a este Blog.
El legado de Friedman
LA VELETA
ANXO GUERREIRO
LA PASADA semana falleció Milton Friedman, uno de los más influyentes economistas del pasado siglo. Su figura y su pensamiento, objeto de las más duras controversias, son inseparables de la deriva neoliberal del capitalismo moderno y de sus devastadoras consecuencias económicas y sociales. Después de la segunda guerra mundial, el capitalismo vivió treinta años de crecimiento regular en un clima de estabilidad sorprendente y de progreso social constante. Ello se debió a que fueron respetadas las tres grandes regulaciones que existían en todos los países desarrollados.
La de Kaynes (utilización de las finanzas públicas para amortigüar las oscilaciones del sistema). La de Beveridge (asegurar la protección social).
Y la de Henry Ford (salarios elevados para garantizar el consumo).
El resultado fue un cuarto de siglo de crecimiento más o menos lineal. Entonces se produjo un acontecimiento intelectual inaudito. Un grupo de profesores de Chicago, encabezados por Friedman, elaboró una nueva doctrina según la cual el mundo, tras milenios de pobreza, era por fin rico. Según Friedman, ello se debía a que se había inventado un motor eficaz, el capitalismo y la libre empresa, y un potente carburante, el beneficio. Y cuanto más beneficio se consiguiese, mayores serían los logros del sistema. Librémonos entonces de los impuestos, de los obstáculos que para el mercado representan los servicios públicos y la Seguridad Social, y de las múltiples reglas que limitan el beneficio acumulable de las empresas. Sea cual sea la actividad en cuestión, el equilibrio alcanzado por el mercado es el mejor posible y cualquier intervención pública sólo puede deteriorarlo. Ese era el núcleo duro del discurso de Friedman.
Esta filosofía simplista, que aboga por el afán de ganancias, la reducción de impuestos y la disminución de la influencia del Estado, logró la adhesión de los patronos de la economía y las finanzas en un tiempo récord. Posteriormente las fuerzas políticas, los Gobiernos y las más diversas instituciones se sumaron masivamente a esta doctrina en Norteamérica, Europa, Japón y los dragones asiáticos.
Treinta años después, las tres grandes regulaciones han desaparecido, los ricos se han enriquecido todavía más, las desigualdades se han ahondado profundamente tanto entre el Norte y el Sur como en el interior de todos nuestros países, la pobreza masiva ha reaparecido en los países desarrollados, la protección social se erosiona en todas partes, los servicios públicos están amenazados, el sistema se ha vuelto inestable y ha registrado seis grandes crisis financieras en quince años, todas ellas, hasta el momento, contenidas en el marco regional, y elagotamiento de los recursos y la contaminaciónprogresan inexorablemente.
Tal es el terrible legado de Milton Friedman.
El legado de Friedman
LA VELETA
ANXO GUERREIRO
LA PASADA semana falleció Milton Friedman, uno de los más influyentes economistas del pasado siglo. Su figura y su pensamiento, objeto de las más duras controversias, son inseparables de la deriva neoliberal del capitalismo moderno y de sus devastadoras consecuencias económicas y sociales. Después de la segunda guerra mundial, el capitalismo vivió treinta años de crecimiento regular en un clima de estabilidad sorprendente y de progreso social constante. Ello se debió a que fueron respetadas las tres grandes regulaciones que existían en todos los países desarrollados.
La de Kaynes (utilización de las finanzas públicas para amortigüar las oscilaciones del sistema). La de Beveridge (asegurar la protección social).
Y la de Henry Ford (salarios elevados para garantizar el consumo).
El resultado fue un cuarto de siglo de crecimiento más o menos lineal. Entonces se produjo un acontecimiento intelectual inaudito. Un grupo de profesores de Chicago, encabezados por Friedman, elaboró una nueva doctrina según la cual el mundo, tras milenios de pobreza, era por fin rico. Según Friedman, ello se debía a que se había inventado un motor eficaz, el capitalismo y la libre empresa, y un potente carburante, el beneficio. Y cuanto más beneficio se consiguiese, mayores serían los logros del sistema. Librémonos entonces de los impuestos, de los obstáculos que para el mercado representan los servicios públicos y la Seguridad Social, y de las múltiples reglas que limitan el beneficio acumulable de las empresas. Sea cual sea la actividad en cuestión, el equilibrio alcanzado por el mercado es el mejor posible y cualquier intervención pública sólo puede deteriorarlo. Ese era el núcleo duro del discurso de Friedman.
Esta filosofía simplista, que aboga por el afán de ganancias, la reducción de impuestos y la disminución de la influencia del Estado, logró la adhesión de los patronos de la economía y las finanzas en un tiempo récord. Posteriormente las fuerzas políticas, los Gobiernos y las más diversas instituciones se sumaron masivamente a esta doctrina en Norteamérica, Europa, Japón y los dragones asiáticos.
Treinta años después, las tres grandes regulaciones han desaparecido, los ricos se han enriquecido todavía más, las desigualdades se han ahondado profundamente tanto entre el Norte y el Sur como en el interior de todos nuestros países, la pobreza masiva ha reaparecido en los países desarrollados, la protección social se erosiona en todas partes, los servicios públicos están amenazados, el sistema se ha vuelto inestable y ha registrado seis grandes crisis financieras en quince años, todas ellas, hasta el momento, contenidas en el marco regional, y elagotamiento de los recursos y la contaminaciónprogresan inexorablemente.
Tal es el terrible legado de Milton Friedman.
viernes, noviembre 17, 2006
Ricos, grandes empresas y multinacionales ganan
Nuestros compañeros de ATTAC, han hecho público, un comunicado referente a la nueva reforma fiscal, recientemente aprobada por el Gobierno de Zapatero.
Nos hacemos eco, de parte de sus demandas, sobre todo, en referencia a ese 23% del PIB, que se escapa al fisco y que supone mucho más de la pequeña rebaja que se hace a los ciudadanos en el IRPF. Esto nos daría margen para la creación de la Renta básica y el desarrollo de el estado de bienestar.
Poco hacen todos los gobiernos por que aflore toda la economía sumergida de nuestro país, que se encuentra en la bolsa y en la vivienda, dos de los tres motores de la economía en plena burbuja. El tercer motor es el consumo, que con el aumento de las hipotecas y el IPC, pronto no carburara adecuadamente y que es necesario gravar para crear un sistema económico sostenible.
La reforma fiscal de Zapatero
Ricos, grandes empresas y multinacionales ganan, la ciudadanía pierde
ATTAC-España
El Congreso aprueba la “Ley del impuesto de la renta sobre las personas físicas y de modificación parcial de las leyes sobre los impuestos de sociedades, sobre la renta de no residentes y sobre el patrimonio” y la “Ley de medidas para la prevención del fraude fiscal”
Nos hacemos eco, de parte de sus demandas, sobre todo, en referencia a ese 23% del PIB, que se escapa al fisco y que supone mucho más de la pequeña rebaja que se hace a los ciudadanos en el IRPF. Esto nos daría margen para la creación de la Renta básica y el desarrollo de el estado de bienestar.
Poco hacen todos los gobiernos por que aflore toda la economía sumergida de nuestro país, que se encuentra en la bolsa y en la vivienda, dos de los tres motores de la economía en plena burbuja. El tercer motor es el consumo, que con el aumento de las hipotecas y el IPC, pronto no carburara adecuadamente y que es necesario gravar para crear un sistema económico sostenible.
La reforma fiscal de Zapatero
Ricos, grandes empresas y multinacionales ganan, la ciudadanía pierde
ATTAC-España
El Congreso aprueba la “Ley del impuesto de la renta sobre las personas físicas y de modificación parcial de las leyes sobre los impuestos de sociedades, sobre la renta de no residentes y sobre el patrimonio” y la “Ley de medidas para la prevención del fraude fiscal”
El Congreso de los Diputados aprobó el 2 de Noviembre de 2006 dos leyes de suma importancia para la ciudadanía española, dos leyes que son claves en la presente legislatura y que regulan, una el régimen fiscal y la otra los mecanismos de prevención del fraude fiscal.
La ley que orienta la reforma fiscal pretende incentivar el crecimiento reduciendo la presión fiscal muy especialmente sobre las capas altas, esto supone reducir los impuestos a las rentas del capital en detrimento de las del trabajo.
a) Consolida la aplicación de un tipo único de un 18% para las rentas del capital, que en general es significativamente inferior a la media de las rentas del trabajo. A las rentas del trabajo se les seguirá aplicando una escala progresiva, lo que no se hará con las del capital.
b) Reduce el impuesto de sociedades del 35% al 30% para las grandes empresas y a un 25 para las medianas y pequeñas.
c) Reduce el tipo máximo del IRPF del 45% al 43% y de 5 a 4 los tramos impositivos.
Esta ley disminuye la equidad y la progresividad del sistema fiscal (que pague más quien más tenga) y refuerza las reformas de gobiernos anteriores, cargando más la presión fiscal sobre los trabajadores asalariados y autónomos y los pequeños empresarios. Reducirá en 6000 millones de euros anuales la capacidad recaudatoria del Estado, significará necesariamente un aumento de los impuestos al consumo y mermará los recursos necesarios para financiar los servicios sociales en España y en general las políticas públicas de bienestar.
Hay que decir que la presión fiscal en España está 5 puntos por debajo de la media europea y que también el presupuesto de servicios sociales en España está 6 puntos porcentuales por debajo de la media europea, en relación al PIB (producto interior bruto). Aun así todo augura que los efectos de la ley obligarán a corto plazo a reducir el gasto público del que se benefician una mayoría de ciudadanos.
En lo referente a la Ley de Prevención del Fraude Fiscal hemos de decir que Attac la valora positivamente como un intento de perseguirlo en España, que según estimaciones solventes, supone alrededor del 23% del PIB de nuestro país. Pero quiere señalar, con toda firmeza, que de la actitud de la Agencia Tributaria y del propio Ministerio de Economía y Hacienda, no se desprende una voluntad clara de acabar con él, con la evasión de capitales y con la economía sumergida. La insuficiente dotación de medios técnicos – humanos y materiales- de que los servicios de Inspección adolecen, tanto hoy como previsiblemente en el futuro próximo - a juzgar por lo que al respecto reflejan losPresupuestos Generales para 2007- nos hace albergar escasas esperanzas respecto a la erradicación progresiva de tan elevado volumen de fraude sea una realidad”.
Así que no es de extrañar que la mitad aproximadamente de los billetes de 500 € circulen en España, o que la economía sumergida en España signifique más del 23% del PIB, o que prácticamente todas las inmobiliarias acepten sin problemas el dinero negro, o que las grandes empresas no puedan ser investigadas por falta de medios humanos de inspección, o bien que, a estas horas, todavía el Ministerio de Economía y Hacienda no haya hecho una apreciación del monto del fraude fiscal en nuestro país.
Pero no solo investigar el fraude en estas condiciones es imposible, también resulta un “brindis al sol” la normativa que trata de regular las medidas de prevención del blanqueo de capitales (Ley del 2003 y Reglamento de 2005) En ese sentido el Servicio para la Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac), órgano ejecutivo de la Comisión de Blanqueo, compuesta por representantes de varios ministerios y que depende presupuestariamente del Banco de España, sólo investigó a 14 entidades financieras de las 6.500 censadas en España (según valoración del GAFI, Grupo de Acción Financiera Internacional). O bien, también valora el GAFI que no hay una mínima supervisión de las actividades que desarrollan los despachos de abogados, notarías, inmobiliarias, registradores, asesores, joyeros y casinos, hasta hace poco se dedicaban para todos ellos sólo dos inspectores para toda España, ahora ha aumentado a cuatro. El número de comunicaciones sobre operaciones sospechosas entre los años 2001 y 2004 se redujo a la ridícula cifra de 18.
Y son estas profesiones de mucho riesgo y de obligada inspección, ya que sobretodo en el caso de notarías e inmobiliarias son sectores sensibles a operaciones relacionadas con clientes residentes en Paraísos Fiscales. Y es en este sentido que ATTAC pidió al Gobierno Español en 2005 y como medida necesaria para combatir la evasión, el blanqueo de dinero y el fraude fiscal, que formule leyes que impidan que sean reconocidas por el ordenamiento jurídico español las sociedades mercantiles y entidades financieras registradas en estos Paraísos Fiscales, eso sí sin respuesta alguna del Ejecutivo.
EN CONCLUSIÓN:
Attac quiere informar a la ciudadanía que:La ley que despliega la reforma fiscal es una ley regresiva que significará una sociedad más desigual, con menos servicios públicos y menos cohesionada. Que la apuesta normativa del Gobierno para prevenir el Fraude Fiscal no será efectiva si no existe una mayor voluntad política que se traduzca en promover medios humanos para la supervisión fiscal de las grandes empresas, que son las que menos se inspeccionan, así como de despachos de abogados, notarías, registradores de la propiedad, etc… Tampoco será efectivo mientras el Gobierno no ponga medios para controlar la evasión y el fraude fiscal vía Paraísos Fiscales identificados en la OCDE.En general se confirma que son los ciudadanos de a pie los que pagan el grueso de los impuestos.
ATTAC-España - 8 de noviembre de 2006
martes, noviembre 14, 2006
CURSO DE DERECHOS HUMANOS Y RENTA BASICA
Desde ARENCI, nos comunican los siguientes eventos, organizados por la Red Renta Básica, por si algun lector esta interesado.
Del 20 al 24 de noviembre se realizará el curso organizado por la Red Renta Básica y el Institut de Drets Humans de Catalunya cuyo detalle se puede obtener en http://www.nodo50.org/redrentabasica/index.php.
Del 20 al 24 de novembre es realitzarà el curs organitzat per la Xarxa Renda Bàsica i el Institut de Drets Humans de Catalunya el detall del qual es pot obtenir a http://www.nodo50.org/redrentabasica/index.php.
Red Renta Básica
Xarxa Renda Bàsica
http://www.redrentabasica.org/
Programa del VI Simposio de la Renta Básica
Universidad de Santiago de Compostela y Red Renta Básica
Día 30 de noviembre, de 16:30 a 17:30 horas:
Presentación(Ramón Máiz y Daniel Raventós)
Mesa día 30, de 18 a 20:30 horas:
“20 años de debates sobre la Renta Básica: balance filosófico y perspectivas”
Moderador: Luis SanzoAntoni Domènech (Universitat de Barcelona)
Ramón Máiz (Universidad de Santiago)
David Casassas (Universidad de Louvain)
María José Añón (Universitat de València)
José Antonio Noguera (Universitat Autònoma de Barcelona)
José Luis Rey (Carlos III de Madrid)
Luis Moreno (CSIC)
Día 1 de diciembre, Mesa de la mañana (10 a 12:30h):
“20 años de debates sobre la Renta Básica: balance político y perspectivas”
Moderador: Francisco RamosRubén Lo Vuolo (Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas, CIEPP, de Buenos Aires, Argentina)
Daniel Raventós (Universitat de Barcelona)
Imanol Zubero (Diversidad del País Vasco)
Ricard Gomà (Universitat Autònoma de Barcelona)
Sara Berbel (Institut Català de la Dona)
Santiago Lago (Universidad de Vigo)
Día 1 de diciembre, Mesa de la tarde (16:30 a 18:30)
“¿Cómo ven la Renta Básica algunos agentes sociales de Galicia?”
Esta mesa estará formada por algunos representantes de partidos, sindicatos y movimientos sociales gallegos.
Habrá también una pequeña presentación de la revista Basic Income Studies
Del 20 al 24 de noviembre se realizará el curso organizado por la Red Renta Básica y el Institut de Drets Humans de Catalunya cuyo detalle se puede obtener en http://www.nodo50.org/redrentabasica/index.php.
Del 20 al 24 de novembre es realitzarà el curs organitzat per la Xarxa Renda Bàsica i el Institut de Drets Humans de Catalunya el detall del qual es pot obtenir a http://www.nodo50.org/redrentabasica/index.php.
Red Renta Básica
Xarxa Renda Bàsica
http://www.redrentabasica.org/
Programa del VI Simposio de la Renta Básica
Universidad de Santiago de Compostela y Red Renta Básica
Día 30 de noviembre, de 16:30 a 17:30 horas:
Presentación(Ramón Máiz y Daniel Raventós)
Mesa día 30, de 18 a 20:30 horas:
“20 años de debates sobre la Renta Básica: balance filosófico y perspectivas”
Moderador: Luis SanzoAntoni Domènech (Universitat de Barcelona)
Ramón Máiz (Universidad de Santiago)
David Casassas (Universidad de Louvain)
María José Añón (Universitat de València)
José Antonio Noguera (Universitat Autònoma de Barcelona)
José Luis Rey (Carlos III de Madrid)
Luis Moreno (CSIC)
Día 1 de diciembre, Mesa de la mañana (10 a 12:30h):
“20 años de debates sobre la Renta Básica: balance político y perspectivas”
Moderador: Francisco RamosRubén Lo Vuolo (Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas, CIEPP, de Buenos Aires, Argentina)
Daniel Raventós (Universitat de Barcelona)
Imanol Zubero (Diversidad del País Vasco)
Ricard Gomà (Universitat Autònoma de Barcelona)
Sara Berbel (Institut Català de la Dona)
Santiago Lago (Universidad de Vigo)
Día 1 de diciembre, Mesa de la tarde (16:30 a 18:30)
“¿Cómo ven la Renta Básica algunos agentes sociales de Galicia?”
Esta mesa estará formada por algunos representantes de partidos, sindicatos y movimientos sociales gallegos.
Habrá también una pequeña presentación de la revista Basic Income Studies
jueves, noviembre 09, 2006
Mensaje al XI Congreso Internacional de la Red Mundial de la Renta Básica
Adjuntamos un interesante mensaje del Presidente de Brasil en el XI Congreso Internacional de la Red Mundial de la Renta Básica. Extraido de la Pagina Web: www.sinpermiso.info.
Mensaje al XI Congreso Internacional de la Red Mundial de la Renta Básica
Luiz Inácio Lula da Silva · · · · ·
05/11/06
Mensaje del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva al XI Congreso Internacional de la Red Mundial de la Renta Básica, que se realiza estos días en Sudáfrica.
Brasilia, Octubre de 2006.
- Señoras y señores:
Me dirijo a los participantes del XI Congreso de la Red Mundial de la Renta Básica para saludarlos en mi nombre, en el del Gobierno y en del pueblo brasileño.
Considero de la mayor relevancia la realización de encuentros como éste, porque en ellos se discute una de las cuestiones que deben ser prioritarias en la agenda de los gobernantes de todos los países: la eliminación total del hambre y la miseria en el planeta. Es inadmisible que todavía subsista el flagelo del hambre, considerando todos los recursos naturales de que disponemos y la producción alimenticia industrial en el mundo. Por eso, son muy loables las discusiones como las que tendrán lugar en este encuentro, que ciertamente inspirarán a los dirigentes políticos a adoptar medidas que acuerden con las resoluciones que saldrán del mismo.
En toda mi trayectoria política, me acompañó la idea fija del derecho de todos los ciudadanos a tener, por lo menos, tres comidas diarias. Tomaba como base mi propio país, el Brasil, donde una gran parte de sus habitantes están desnutridos por no poder alimentarse adecuadamente, siquiera una vez al día con regularidad. Eso no podía continuar y alcanzar aquella meta fue uno de los motores que impulsaron mi obstinada lucha por llegar a la presidencia de la República Federal del Brasil.
Llevado al poder por la voluntad de la amplia mayoría de nuestro pueblo, me lancé directamente a la tarea de institucionalizar la garantía de una renta mínima que posibilitara a las familias poder alimentarse adecuadamente. Así, finalmente en enero de 2004, después de su aprobación por el Parlamento brasileño, aquella garantía pasó a tener estatus legal con vigor a partir de 2005. Entretanto, no esperé la oficialización de la renta mínima: ya al iniciar nuestra administración, en 2003, creamos el programa “Hambre Cero”; realmente, un conjunto de programas que tendían a mejorar la condición de vida de la gente, particularmente a dos millones de necesitados. Uno de esos programas fue denominado “Bolsa-Familia”, que pretendía proporcionar auxilio mensual en dinero para las familias pobres con el propósito de complementarles la renta y de ese modo garantizar a sus miembros alimentación apropiada y cubriendo las necesidades básicas. Ese beneficio exige algunas contrapartidas, como la presencia de los niños y niñas en la escuela.
Luego de casi cuatro años de funcionamiento de la “Bolsa-Familia”, lo que vemos con mucha alegría, es la reducción de los niveles de miseria y una mejora en la condición de vida de las familias al punto que miles de ellas ascendieron a la clase media. La renta mensual de los beneficiarios del programa aumentó en 21 por ciento, de acuerdo a la encuesta realizada al final de 2005. El relevamiento muestra que 61,7 por cieno de los adultos y 66 por ciento de los niños y niñas que participan del programa acceden a tres o más comidas todos los días. Finalmente, como no podía ser de otra manera, las familias apoyaron positivamente el programa.
Estudios anteriores revelaron que la “Bolsa-Familia” tiene impacto positivo también en la renta de los municipios brasileños. Según la encuesta, en algunas localidades, el programa llega a representar más del 40 por ciento del total la renta municipal. Se dinamizaron las economías de las pequeñas ciudades, porque los productos consumidos por las familias son adquiridos predominantemente en el comercio local.
No me considero totalmente satisfecho, todavía. Aún falta mucho por hacer para lograr la meta ambiciosa – que continuando persiguiendo – de erradicar el hambre en Brasil.
Entre tanto, entiendo que estamos en el camino correcto. Juntamente con otras acciones gubernamentales y de organizaciones privadas que han implementado proyectos generadores de renta, creemos poder avanzar todavía más en la dirección de nuestro objetivo final.
Deseo a los participantes de este encuentro trabajos muy productivos, al final de los cuales ciertamente surgirán propuestas que contribuirán efectivamente para la disminución, la mayor posible, de la pobreza en la Tierra.
Reciban todos mi fraternal abrazo: Luiz Inácio Lula da Silva
Traducción para www.sinpermiso.info: Carlos Abel Suárez
Mensaje al XI Congreso Internacional de la Red Mundial de la Renta Básica
Luiz Inácio Lula da Silva · · · · ·
05/11/06
Mensaje del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva al XI Congreso Internacional de la Red Mundial de la Renta Básica, que se realiza estos días en Sudáfrica.
Brasilia, Octubre de 2006.
- Señoras y señores:
Me dirijo a los participantes del XI Congreso de la Red Mundial de la Renta Básica para saludarlos en mi nombre, en el del Gobierno y en del pueblo brasileño.
Considero de la mayor relevancia la realización de encuentros como éste, porque en ellos se discute una de las cuestiones que deben ser prioritarias en la agenda de los gobernantes de todos los países: la eliminación total del hambre y la miseria en el planeta. Es inadmisible que todavía subsista el flagelo del hambre, considerando todos los recursos naturales de que disponemos y la producción alimenticia industrial en el mundo. Por eso, son muy loables las discusiones como las que tendrán lugar en este encuentro, que ciertamente inspirarán a los dirigentes políticos a adoptar medidas que acuerden con las resoluciones que saldrán del mismo.
En toda mi trayectoria política, me acompañó la idea fija del derecho de todos los ciudadanos a tener, por lo menos, tres comidas diarias. Tomaba como base mi propio país, el Brasil, donde una gran parte de sus habitantes están desnutridos por no poder alimentarse adecuadamente, siquiera una vez al día con regularidad. Eso no podía continuar y alcanzar aquella meta fue uno de los motores que impulsaron mi obstinada lucha por llegar a la presidencia de la República Federal del Brasil.
Llevado al poder por la voluntad de la amplia mayoría de nuestro pueblo, me lancé directamente a la tarea de institucionalizar la garantía de una renta mínima que posibilitara a las familias poder alimentarse adecuadamente. Así, finalmente en enero de 2004, después de su aprobación por el Parlamento brasileño, aquella garantía pasó a tener estatus legal con vigor a partir de 2005. Entretanto, no esperé la oficialización de la renta mínima: ya al iniciar nuestra administración, en 2003, creamos el programa “Hambre Cero”; realmente, un conjunto de programas que tendían a mejorar la condición de vida de la gente, particularmente a dos millones de necesitados. Uno de esos programas fue denominado “Bolsa-Familia”, que pretendía proporcionar auxilio mensual en dinero para las familias pobres con el propósito de complementarles la renta y de ese modo garantizar a sus miembros alimentación apropiada y cubriendo las necesidades básicas. Ese beneficio exige algunas contrapartidas, como la presencia de los niños y niñas en la escuela.
Luego de casi cuatro años de funcionamiento de la “Bolsa-Familia”, lo que vemos con mucha alegría, es la reducción de los niveles de miseria y una mejora en la condición de vida de las familias al punto que miles de ellas ascendieron a la clase media. La renta mensual de los beneficiarios del programa aumentó en 21 por ciento, de acuerdo a la encuesta realizada al final de 2005. El relevamiento muestra que 61,7 por cieno de los adultos y 66 por ciento de los niños y niñas que participan del programa acceden a tres o más comidas todos los días. Finalmente, como no podía ser de otra manera, las familias apoyaron positivamente el programa.
Estudios anteriores revelaron que la “Bolsa-Familia” tiene impacto positivo también en la renta de los municipios brasileños. Según la encuesta, en algunas localidades, el programa llega a representar más del 40 por ciento del total la renta municipal. Se dinamizaron las economías de las pequeñas ciudades, porque los productos consumidos por las familias son adquiridos predominantemente en el comercio local.
No me considero totalmente satisfecho, todavía. Aún falta mucho por hacer para lograr la meta ambiciosa – que continuando persiguiendo – de erradicar el hambre en Brasil.
Entre tanto, entiendo que estamos en el camino correcto. Juntamente con otras acciones gubernamentales y de organizaciones privadas que han implementado proyectos generadores de renta, creemos poder avanzar todavía más en la dirección de nuestro objetivo final.
Deseo a los participantes de este encuentro trabajos muy productivos, al final de los cuales ciertamente surgirán propuestas que contribuirán efectivamente para la disminución, la mayor posible, de la pobreza en la Tierra.
Reciban todos mi fraternal abrazo: Luiz Inácio Lula da Silva
Traducción para www.sinpermiso.info: Carlos Abel Suárez
domingo, noviembre 05, 2006
Rentas de indigencia en los estatutos autonómicos
Adjunto una tribuna de José Antonio Pérez, publicada en el Diario de León el(21.10.2006), y que nos describe muy bien, las últimas inclusiones en los estatutos de la Renta Básica, y la problematica existente con su denominación.
Tribuna
UNA moda causa furor entre los redactores de los estatutos autonómicos. Consiste en incluir en el articulado una mención al derecho de los pobres del respectivo ámbito territorial a percibir una renta básica. Este aspecto, en el que algunas lecturas apresuradas han querido ver un signo de gran progreso social, no constituye otra novedad que la puramente semántica. Pues, de hecho, se trata de una cláusula que, haciendo un uso nominalmente oportunista de una idea mucho más liberadora de la que más adelante se hablará, no aporta nada nuevo al campo de los derechos ciudadanos, limitándose a dejar las cosas tal como estaban antes.
El Estatuto de Cataluña, en su Art. 24.3, dispone que: «Las personas o las familias que se encuentran en situación de pobreza tienen derecho a acceder a una renta garantizada de ciudadanía que les asegure los mínimos de una vida digna, de acuerdo con las condiciones que legalmente se establecen.» Por su parte, el proyecto de Estatuto de Andalucía, en su Art. 23.2, afirma que «Todos tienen derecho a una renta básica que garantice unas condiciones de vida digna y a recibirla, en caso de necesidad, de los poderes públicos con arreglo a lo dispuesto en la ley».
Al aludir a una renta garantizada de ciudadanía restringida sólo a los pobres, el texto catalán es manifiestamente equívoco. Para que la renta básica merezca el apellido ciudadano una elemental lógica exige que sea un derecho garantizado a toda la ciudadanía, y no sólo a los que están en situación de pobreza. Pues, apurando el hilo dialéctico, la vinculación entre ciudadanía y pobreza conduciría al absurdo de que sólo los pobres tuvieran consideración de ciudadanos. La introducción de cláusulas similares en los estatutos andaluz, valenciano y otros supone que los políticos de cada «realidad nacional» concreta han tomado el rábano por las hojas, y en vez de ir a la raíz de las cosas se limitan a cambiarle la etiqueta a algo que ya existe. Aprovechando la vasta amplitud semántica que ofrece una expresión como «renta básica», la celebrada novedad estatutaria no es más que una pirueta lingüística que consolida esas rentas de indigencia que concede el auxilio social heredero de las Poor Laws, las Leyes de Pobres Isabelinas promulgadas en la Inglaterra de 1597.
Con mayor o menor cicatería, los servicios sociales de las distintas administraciones autonómicas ya conceden prestaciones dinerarias a las personas que acreditan hallarse en situación de acusada pobreza. Circunstancia que los interesados deben demostrar sometiéndose a las severas y a menudo humillantes inspecciones de dichos servicios. Es lo que en el argot asistencial se conoce como prueba de recursos (means test). Son prestaciones inspiradas por ese principio de la hipocresía política que persigue la «inserción social» de los afectados.
Parece haberse olvidado que un genuino ciudadano no necesita ser «insertado» en ningún lugar, pues forma parte por propio derecho del cuerpo social en el que reside la soberanía. Por ello, frente a ese tipo de renta de indigencia que los estatutos autonómicos se empeñan en mantener, en el debate social cobra cada vez mayor fuerza la propuesta de un ingreso incondicional. Ello se traduce en una auténtica renta de ciudadanía pagada con carácter universal, que ofrezca a toda persona la garantía de que no le ha de faltar un suelo material mínimo sobre el que construir una vida en libertad. Y no estará de más recordar que, más allá de la libertad formal invocada por los nominalistas, la libertad real de una persona sólo es posible cuando puede vivir sin permiso de otros. Las ayudas de beneficiencia no dejan de ser un permiso de circulación condicional.
Una renta que no tenga la contrapartida del trabajo suscita abundantes críticas, que invocan el tópico fácil de la holgazanería. Sin embargo, en un artículo publicado en la revista Boston Review, el nobel de Economía Herbert A. Simon sostiene que, probablemente, no menos de un 90% de los ingresos generados en las sociedades ricas depende no de la productividad individual, sino del capital social. De manera que no carecería de fundamento moral abogar por un impuesto sobre la renta con tipos elevados, que devolviera la riqueza a sus auténticos propietarios: el cuerpo social en su conjunto. Es un argumento de peso para una renta de ciudadanía cuya función esencial sea la de distribuir entre todos los miembros de la sociedad una riqueza que es el resultado de las fuerzas productivas de la sociedad en su conjunto y no de una simple suma de trabajos individuales.
En definitiva, el concepto de la renta básica adopta la forma de una renta garantizada de forma incondicional a todos los individuos, sin necesidad de someterse a una prueba de recursos o de estar realizando algún tipo de trabajo. Se trataría de un ingreso pagado por el Estado a cada miembro pleno de la sociedad de forma absolutamente incondicional. Lo que implica que lo recibirá cada persona:
a) incluso si no quiere trabajar;
b) sin tener en cuenta si es rico o pobre;
c) sin importar con quien vive;
d) con independencia de la parte del país en la que viva.
Exactamente igual que el derecho al voto. Según el Instituto Nacional de Estadística, el 19,9% de la población española vive en situación d e pobreza relativa. El umbral de pobreza se sitúa en 5.177 euros anuales o 431 euros mensuales. Pues bien, uno de cada cinco españoles malvive con menos de esa cantidad. Y no estamos hablando de mendigos, sino de desempleados de larga duración y pensionistas, es decir, ciudadanos perfectamente integrados en una sociedad a la que han aportado lo mejor de sus esfuerzos vitales.
Y lo más sangrante de todo es que estamos hablando de 8,5 millones de ciudadanos pobres por decreto, puesto que, tanto los subsidios de desempleo como las pensiones mínimas, se fijan por el Gobierno a través de Decretos Leyes sancionados por el Rey.
Promete el proyecto andaluz que su renta básica se otorgará con arreglo a lo dispuesto a la ley. Lo cual hace temer lo peor, a la vista de un precedente como el de la Ley 4/2005, de 28 de octubre, del Salario Social Básico, vigente en el Principado de Asturias: «Se entiende por salario social básico la prestación económica periódica dirigida a las personas que carezcan de recursos económicos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, sobre la base de la unidad económica de convivencia independiente» (art: 3.1).
No cabe la menor duda de que se trata claramente de una ley de pobres, no de ciudadanos, puesto que el primer requisito exigido es el de carecer de recursos económicos. Con el agravante de que, hablando coloquialmente, esta ley no saca de pobre al recepto de la ayuda: «El importe de la prestación del salario social básico cubrirá la cantidad necesaria para completar los recursos de la unidad de convivencia hasta alcanzar las siguientes cuantías mensuales [¿] a) para una sola persona perceptora se establece un módulo básico de 365 euros mensuales» (art: 4.1).
Dicho de otro modo, si el interesado no tiene ningún ingreso percibirá 365 euros mensuales. Y en caso de que tenerlo, la diferencia hasta dicha cantidad. Está claro que se le condena por ley a malvivir por debajo de los 431 euros del umbral de pobreza.Más generosa es la «renta básica condicional» que paga el Gobierno vasco a los pobres de su territorio. Garantizando el 87% del Salario
Tribuna
UNA moda causa furor entre los redactores de los estatutos autonómicos. Consiste en incluir en el articulado una mención al derecho de los pobres del respectivo ámbito territorial a percibir una renta básica. Este aspecto, en el que algunas lecturas apresuradas han querido ver un signo de gran progreso social, no constituye otra novedad que la puramente semántica. Pues, de hecho, se trata de una cláusula que, haciendo un uso nominalmente oportunista de una idea mucho más liberadora de la que más adelante se hablará, no aporta nada nuevo al campo de los derechos ciudadanos, limitándose a dejar las cosas tal como estaban antes.
El Estatuto de Cataluña, en su Art. 24.3, dispone que: «Las personas o las familias que se encuentran en situación de pobreza tienen derecho a acceder a una renta garantizada de ciudadanía que les asegure los mínimos de una vida digna, de acuerdo con las condiciones que legalmente se establecen.» Por su parte, el proyecto de Estatuto de Andalucía, en su Art. 23.2, afirma que «Todos tienen derecho a una renta básica que garantice unas condiciones de vida digna y a recibirla, en caso de necesidad, de los poderes públicos con arreglo a lo dispuesto en la ley».
Al aludir a una renta garantizada de ciudadanía restringida sólo a los pobres, el texto catalán es manifiestamente equívoco. Para que la renta básica merezca el apellido ciudadano una elemental lógica exige que sea un derecho garantizado a toda la ciudadanía, y no sólo a los que están en situación de pobreza. Pues, apurando el hilo dialéctico, la vinculación entre ciudadanía y pobreza conduciría al absurdo de que sólo los pobres tuvieran consideración de ciudadanos. La introducción de cláusulas similares en los estatutos andaluz, valenciano y otros supone que los políticos de cada «realidad nacional» concreta han tomado el rábano por las hojas, y en vez de ir a la raíz de las cosas se limitan a cambiarle la etiqueta a algo que ya existe. Aprovechando la vasta amplitud semántica que ofrece una expresión como «renta básica», la celebrada novedad estatutaria no es más que una pirueta lingüística que consolida esas rentas de indigencia que concede el auxilio social heredero de las Poor Laws, las Leyes de Pobres Isabelinas promulgadas en la Inglaterra de 1597.
Con mayor o menor cicatería, los servicios sociales de las distintas administraciones autonómicas ya conceden prestaciones dinerarias a las personas que acreditan hallarse en situación de acusada pobreza. Circunstancia que los interesados deben demostrar sometiéndose a las severas y a menudo humillantes inspecciones de dichos servicios. Es lo que en el argot asistencial se conoce como prueba de recursos (means test). Son prestaciones inspiradas por ese principio de la hipocresía política que persigue la «inserción social» de los afectados.
Parece haberse olvidado que un genuino ciudadano no necesita ser «insertado» en ningún lugar, pues forma parte por propio derecho del cuerpo social en el que reside la soberanía. Por ello, frente a ese tipo de renta de indigencia que los estatutos autonómicos se empeñan en mantener, en el debate social cobra cada vez mayor fuerza la propuesta de un ingreso incondicional. Ello se traduce en una auténtica renta de ciudadanía pagada con carácter universal, que ofrezca a toda persona la garantía de que no le ha de faltar un suelo material mínimo sobre el que construir una vida en libertad. Y no estará de más recordar que, más allá de la libertad formal invocada por los nominalistas, la libertad real de una persona sólo es posible cuando puede vivir sin permiso de otros. Las ayudas de beneficiencia no dejan de ser un permiso de circulación condicional.
Una renta que no tenga la contrapartida del trabajo suscita abundantes críticas, que invocan el tópico fácil de la holgazanería. Sin embargo, en un artículo publicado en la revista Boston Review, el nobel de Economía Herbert A. Simon sostiene que, probablemente, no menos de un 90% de los ingresos generados en las sociedades ricas depende no de la productividad individual, sino del capital social. De manera que no carecería de fundamento moral abogar por un impuesto sobre la renta con tipos elevados, que devolviera la riqueza a sus auténticos propietarios: el cuerpo social en su conjunto. Es un argumento de peso para una renta de ciudadanía cuya función esencial sea la de distribuir entre todos los miembros de la sociedad una riqueza que es el resultado de las fuerzas productivas de la sociedad en su conjunto y no de una simple suma de trabajos individuales.
En definitiva, el concepto de la renta básica adopta la forma de una renta garantizada de forma incondicional a todos los individuos, sin necesidad de someterse a una prueba de recursos o de estar realizando algún tipo de trabajo. Se trataría de un ingreso pagado por el Estado a cada miembro pleno de la sociedad de forma absolutamente incondicional. Lo que implica que lo recibirá cada persona:
a) incluso si no quiere trabajar;
b) sin tener en cuenta si es rico o pobre;
c) sin importar con quien vive;
d) con independencia de la parte del país en la que viva.
Exactamente igual que el derecho al voto. Según el Instituto Nacional de Estadística, el 19,9% de la población española vive en situación d e pobreza relativa. El umbral de pobreza se sitúa en 5.177 euros anuales o 431 euros mensuales. Pues bien, uno de cada cinco españoles malvive con menos de esa cantidad. Y no estamos hablando de mendigos, sino de desempleados de larga duración y pensionistas, es decir, ciudadanos perfectamente integrados en una sociedad a la que han aportado lo mejor de sus esfuerzos vitales.
Y lo más sangrante de todo es que estamos hablando de 8,5 millones de ciudadanos pobres por decreto, puesto que, tanto los subsidios de desempleo como las pensiones mínimas, se fijan por el Gobierno a través de Decretos Leyes sancionados por el Rey.
Promete el proyecto andaluz que su renta básica se otorgará con arreglo a lo dispuesto a la ley. Lo cual hace temer lo peor, a la vista de un precedente como el de la Ley 4/2005, de 28 de octubre, del Salario Social Básico, vigente en el Principado de Asturias: «Se entiende por salario social básico la prestación económica periódica dirigida a las personas que carezcan de recursos económicos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, sobre la base de la unidad económica de convivencia independiente» (art: 3.1).
No cabe la menor duda de que se trata claramente de una ley de pobres, no de ciudadanos, puesto que el primer requisito exigido es el de carecer de recursos económicos. Con el agravante de que, hablando coloquialmente, esta ley no saca de pobre al recepto de la ayuda: «El importe de la prestación del salario social básico cubrirá la cantidad necesaria para completar los recursos de la unidad de convivencia hasta alcanzar las siguientes cuantías mensuales [¿] a) para una sola persona perceptora se establece un módulo básico de 365 euros mensuales» (art: 4.1).
Dicho de otro modo, si el interesado no tiene ningún ingreso percibirá 365 euros mensuales. Y en caso de que tenerlo, la diferencia hasta dicha cantidad. Está claro que se le condena por ley a malvivir por debajo de los 431 euros del umbral de pobreza.Más generosa es la «renta básica condicional» que paga el Gobierno vasco a los pobres de su territorio. Garantizando el 87% del Salario
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